Los liderazgos de las cámaras que integran el Consejo Coordinador Empresarial tienen clara la agenda de trabajo. Con unión, compromiso y visión buscamos el crecimiento, desarrollo económico y social de Yucatán, afirma Claudia González Góngora, nueva presidenta de esta cúpula empresarial en el Estado.
La empresaria recuerda que los liderazgos de cada cámara empresarial y del CCE son temporales, pero todos tienen el compromiso de darle continuidad a la agenda del CCE porque comparten objetivos y la visión de trabajo consensuado porque la meta a largo plazo es procurar el beneficio económico de los yucatecos porque esto fortalece el tejido social.
“Eso es algo muy importante. Nuestra unión, pluralidad, visión y compromiso nos hace colaborar con las autoridades con temas muy importantes como la seguridad y la participación de la ciudadanía”.
Claudia González fue electa por unanimidad el 4 de agosto pasado en sesión del CCE. Es la primera lideresa electa con voto directo de los 19 integrantes y es la tercera mujer que ocupa el cargo en la historia de esta cúpula empresarial del Estado.
En entrevista en las instalaciones del edificio central del Diario, Claudia González destaca que el CCE es un grupo empresarial multidisciplinario, representa a todos los sectores productivos de Yucatán y eso permite que tenga el pulso económico del Estado y de la iniciativa privada. Por ello, buscan generar crecimiento económico sostenible porque viene de la mano el beneficio común para todos.
“El CCE está para crear puentes, no para levantar muros. Trabajamos con los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal), y a la vez con los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial). Creemos firmemente que para que haya crecimiento económico y social dentro del Estado, tiene que haber la convergencia, el compromiso y la visión compartida de la parte gubernamental, del sector empresarial y de la ciudadanía”, manifiesta.
Desafíos empresariales en Yucatán 2025
También habla de los retos para el cierre de 2025 que son diversos y responden a las particularidades de cada sector. Ha escuchado de primera mano a los presidentes de cada organismo, quienes compartieron sus prioridades y desafíos que van desde la necesidad de fortalecer el consumo local, mejorar la movilidad laboral, ampliar la infraestructura logística, hasta impulsar la digitalización y capacitación continua.
Agrupar estos retos por sectores le permite construir una visión más integral y desde el CCE reafirma el compromiso del sector privado de continuar aportando al desarrollo social del Estado a través de la generación de empleos y el continuo fortalecimiento de la economía estatal.
Respecto a la situación macroeconómica mundial, reconoce que el gobierno de Estados Unidos está sacudiendo la economía global y en México no es la excepción.
Si bien el gobierno mexicano ha logrado acuerdos importantes para exentar de aranceles a los productos incluidos en el T-MEC y el 31 de julio pasado logró una tregua de 90 días para otros productos afectados por nuevos aranceles, la incertidumbre que generan estas decisiones unilaterales impide a las empresas yucatecas exportadoras realizar una planeación estratégica y sostenible. Desafortunadamente, todo indica que esta dinámica será recurrente en el mandato del presidente Trump.
“Desde mi punto de vista, la región de Norteamérica demuestra ser una potencia económica gracias a la construcción de un tratado de libre comercio que beneficia a los tres países, ha fortalecido los lazos productivos y genera bienestar tangible a nuestros habitantes”, señala. “Por ello, considero de suma importancia que en 2026, cuando se lleve al cabo la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), se logre un acuerdo de continuidad o, en su caso, una evolución del tratado que fortalezca aún más este bloque económico trilateral”.
“Es fundamental descartar cualquier posibilidad de terminación o caducidad del T-MEC, ya que esto no solo pondría en riesgo los avances logrados, sino que afectaría directamente la competitividad y estabilidad económica de la región”, enfatizó. “A nosotros en Yucatán nos generaría una pérdida de competitividad y estabilidad económica en la región”.
La entrevistada recuerda que se habla de una desaceleración económica en el país y una de las formas de enfrentar esta situación es fortalecer el consumo interno, que ha estado a la baja. Además, se debe integrar a las cadenas productivas y de valor a las micro, pequeñas y medianas empresas por medio del programa Hecho en Yucatán y respaldar proyectos estratégicos enfocados al desarrollo de Yucatán para la mejora de la competitividad de todas las empresas.
Puerto de altura en Progreso
“Un gran ejemplo de esto es la ampliación del puerto de altura de Progreso. Estamos a favor, es una de las líneas de acción que tiene desde hace muchos años el CCE de Yucatán porque va a propiciar un cambio en toda la economía de nuestro estado”, indica. “No solo va a ser el beneficio para los que exportan, sino para todos porque el sector privado importa muchas materias primas. Con el puerto de Altura Yucatán abrirá sus puertas al mundo de la conectividad, al comercio internacional y tendremos costos más competitivos y beneficios en el tema inflacionario. Incluso, durante los trabajos habrá una derrama económica muy importante donde se benefician miles de familias”.
¿El CCE participa en las reuniones de planeación del proyecto del puerto de altura, o solamente les informan cómo va?
“Sí participamos, tenemos una buena relación con los gobiernos. De hecho, históricamente hemos participado en todos estos proyectos estratégicos. ¿Cuál es nuestro rol? Nuestro rol es fundamentalmente promover, incentivar e impulsar estos proyectos estratégicos”.
“Ahorita otro proyecto estratégico que nos va a beneficiar es el tema del suministro eléctrico”, subraya. “Esperemos que pronto empiecen a funcionar las plantas de ciclo combinado Mérida 4 y la de Valladolid. Está en marcha la ampliación del gasoducto, eso permitirá que Yucatán tenga el suministro de gas natural en año y medio y que no solo será para uso de las industrias, sino también para la generación eléctrica, uso habitacional y comercial”.
“Sería un beneficio para todos y para cubrir las necesidades por el crecimiento del 8% de Yucatán que está por encima de la media nacional”, dice. “Entonces, necesitamos tomar decisiones rápidas y ejecutar los proyectos. Por ello participamos en todas las mesas de trabajo con la Comisión de Energía del Estado, la CFE y la Comisión de Energía federal. Acá en Yucatán tenemos muy buena relación con la CFE Peninsular, con la agencia de energía y el gobierno del estado”.
“El crecimiento económico viene de la mano y depende también del suministro de energía eléctrica. Es otro punto medular que tenemos dentro de los ejes del CCE porque hay áreas de oportunidad que pueden fomentar la competitividad y traer inversiones a Yucatán”.
