“Se espera una baja en el consumo de refrescos y bebidas azucaradas”, advirtió Luis Enrique Contreras Ramírez, líder de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) de Mérida, sobre los cambios que traerá este nuevo año para estos negocios, especialmente por el ajuste en los impuestos a este tipo de productos.

En un balance de 2025 solicitado por el Diario, el representante de la cámara señaló que fue un año “bastante bueno” para los pequeños comercios, marcado por la adaptación a una nueva normalidad en la manera de trabajar.

Contreras Ramírez expresó que el comercio ya no puede verse como antes, pues ahora es necesario digitalizar procesos y ofrecer mejores servicios para seguir siendo competitivos en un mercado cada vez más demandante.

Desde el año pasado, y en coordinación con el gobierno del Estado, se impulsó un programa de digitalización que involucró al pequeño comercio mediante cursos y apoyos en equipo, con el objetivo de fortalecer a los negocios locales en todo el estado.

En ese contexto, afirmó que para el pequeño comercio “fue un año bastante productivo”.

Sin embargo, actualmente existe incertidumbre entre los comerciantes por el aumento en los refrescos, lo que ha generado la percepción de un alza generalizada.

Se trata específicamente de un aumento por impuestos a las bebidas azucaradas, como parte de una estrategia enfocada a la salud de la población ante el alto consumo de azúcares.

Desde la perspectiva del pequeño comercio, su líder explicó que si disminuye el consumo de estos productos, otros ocuparán su lugar, como los productos en polvo.

“Esto nos beneficia y nos perjudica, pero más bien es beneficio porque estamos conscientes que es por el bien de la población, de nuestros clientes”, señaló.

Lo que podría surgir como resultado de esta disminución será un menor consumo de energía, dijo, ya que al bajar la venta de estos productos podría ser necesario desconectar refrigeradores.

Entre los aspectos positivos de estos impuestos, el titular de la Canacope destacó que se está observando una modificación en los hábitos de consumo, con una mayor inclinación hacia productos más naturales, menos elaborados y menos procesados, así como alternativas dietéticas o cambios en las marcas que se consumen.

Ante este escenario de ajustes y nuevos impuestos, para 2026 subrayó que es prioritario aprovechar el flujo de efectivo y lograr ventas considerables, por lo que la convocatoria a sumarse a la digitalización está abierta a todos los comerciantes del estado.

Uno de los principales retos en este proceso, reconoció, es el cambio generacional porque muchos tenderos, tanto en Mérida como en el interior del estado, no están dispuestos a sumarse a la digitalización debido a que no crecieron en un entorno donde las aplicaciones forman parte de la vida cotidiana.

Aun así, Contreras Ramírez aseguró que la apuesta de la Canacope es por la renovación generacional y por aplicar gradualmente la digitalización conforme las nuevas generaciones se incorporen al comercio.

Nuevamente, reiteró la invitación a los comerciantes de Yucatán a acercarse a la Canacope, al asegurar que la cámara cuenta con un espacio para acompañarlos en este proceso de cambio generacional y digitalización, con el objetivo de asumir los retos económicos del estado y formar parte de su crecimiento.