Las tienditas de la esquina, tortillerías, negocios de entretenimiento y combis del transporte urbano de Mérida aplican aumentos o ajustes de precios en productos y servicios como efecto de la “cuesta de enero” generado por el alza en impuestos y salario mínimo en 2026.
Jorge Cardeña Licona, expresidente del comercio organizado en pequeño y propietario de tienditas de la esquina, informó que en la primera semana del año se aplican ajustes de precios en distintos productos de consumo popular y continuo.
También dijo que los refrescos embotellados individuales subieron en promedio $2 y los familiares de $4 a $5 por unidad.
El garrafón de agua purificada de 20 litros pasó de $42 a $44 o $45; la bolsa de jugos azucarados de un litro subió $3; las salsas envasadas aumentaron igual $1 o $2 por unidad; las galletas empaquetadas individuales subieron $2 y el kilo de galleta a granel subió de $130 a $160.
Los productos básicos de la canasta familiar como el huevo, frijol, arroz, azúcar y otros granos mantienen sus precios de 2025 porque sus proveedores aún no les aumentan.
En recorridos por la ciudad se constató que algunas tortillerías subieron de $28 a $30 el kilogramo de este alimento, las roscas envinadas y de Reyes también tuvieron un incremento de precios, pero se disimula porque los panes llevan rellenos y aderezos que lo encarecen.
Cocinas económicas en Mérida ajustan precios
Lo mismo ocurre con los menús de algunas cocinas económicas, cuya ración pasó de $90 a $100 en estos días, aunque otras ajustaron sus precios con $20 adicionales por ración.
A fines de año, la Agencia de Transporte de Yucatán autorizó un aumento de $8 a $10 el pasaje en el servicio de taxi colectivo en la modalidad de combis y el Ayuntamiento de Mérida anunció el cobro de $10 por persona por el ingreso al Parque de Deportes Extremos, que antes era gratuito. Sin embargo, otros negocios de entretenimiento como el jumping subieron de $170 a $190 el boleto.
“Estos aumentos de precios son sui géneris. No es como en años anteriores donde los aumentos empezaban en noviembre y diciembre por la alta demanda de productos y servicios, y el excedente de dinero por la derrama de los aguinaldos”, consideró el economista Gabriel Rodríguez Cedillo, profesor investigador de la Facultad de Economía de la Uady.
“Son como una ola de contagio estos ajustes de precios en enero, todos tienden a subir sus precios, aunque no haya motivos, porque sus insumos no han aumentado”, explicó.
A su decir, este aumento de precios singular que se observa en los negocios de Mérida es efecto del alza en los impuestos y del salario mínimo porque genera una percepción de que todo se tiene que ajustar; por lo tanto, como una inercia aplican aumentos.
Las alzas se trasladan al consumidor final porque las empresas no absorben los aumentos y tampoco quieren disminuir sus ganancias.
“El salario mínimo no se aplicó a todos los trabajadores, pero genera una escalada de aumentos”, indicó el experto. “Esta cuesta de enero es más fuerte que las anteriores. Toda la vida ha afectado y afectará más al consumo porque las familias comprarán menos”.
Rodríguez Cedillo consideró que esta escalada de alzas ocasiona que el salario mínimo quede igual porque pierde su poder adquisitivo con el aumento de precios de productos y servicios.
“Los negocios sentirán el bajón del consumo que será más lento porque las personas comprarán menos”, indicó.
Se le preguntó si la escalada de alzas terminara en este enero o seguirá en los meses siguientes.
En su opinión, el Banco de México tendrá un papel determinante para frenar los aumentos de precios porque si en su análisis dice que estos aumentos no movieron la inflación al alza y que esos incrementos se trasladaron a los consumidores finales, podrá controlar los precios, pero si la inflación tiene algún impacto por estos ajustes, los aumentos seguirán porque las empresas no van a perder dinero y trasladarán los aumentos a sus clientes.
Sobre los aumentos al pasaje de combi y el nuevo cobro en el parque municipal de deportes extremos, el académico dijo que el transporte público es de primera necesidad y tendrá un fuerte impacto en los bolsillos de los usuarios porque Mérida es una ciudad desordenada, por lo tanto tiene una movilidad deficiente y ello ocasiona que el usuario tenga que utilizar varias unidades para llegar a su destino.
En cambio, el cobro en el Parque de Deportes Extremos es un bien de lujo y de diversión; por tanto, lo pagará quien tenga el dinero y quiera usar las instalaciones, es decir, es un pago opcional.
“Es lógico que el Ayuntamiento busque recursos para el mantenimiento del parque porque no tendrá más recursos del impuesto predial porque no lo aumentó”, señaló.
El expresidente de la Canacope coincidió con el economista Rodríguez Cedillo en que estas alzas de precios bajará el consumo, pues las familias tendrán que ajustar sus bolsillos porque el dinero no alcanzará para más.
“Hubo aumento salarial, pero no se hizo nada, no ayudó a las familias porque todo sube”, dijo.
“Los comerciantes en pequeño vamos a resentir esta ola de aumentos porque el sueldo no alcanza. De hecho, la canasta básica cerró el año con un aumento del 70 al 90 por ciento”.
DiariodeYucatan
El profesor investigador de la Facultad de Economía de la Uady consideró que esta escalada de alzas ocasiona que el salario mínimo quede igual porque pierde su poder adquisitivo con el aumento de precios de productos y servicios.
“Los negocios sentirán el bajón del consumo, que será más lento porque las personas comprarán menos”, indicó.




