Ante los recientes brotes de sarampión registrados en distintas entidades del país, la Asociación Mexicana de Escuelas Particulares (Amepac) llamó a reforzar la vacunación infantil y a mantener medidas preventivas dentro de los planteles.
Elías Dájer Fadel, presidente de la asociación, explicó que si bien no se puede imponer el uso obligatorio de cubrebocas en las escuelas privadas, sí se ha emitido una recomendación preventiva ante el actual contexto sanitario.
“Obviamente no se puede obligar a las escuelas a hacer algo, pero la asociación sugiere, que eso es lo que normalmente sucede dentro de nuestra asociación de escuelas particulares, el uso del cubrebocas, no por el sarampión en sí, sino más bien por las secuelas que dejaron los últimos frentes fríos que tuvimos acá en Yucatán”, señaló.
De acuerdo con el dirigente, durante casi dos semanas la entidad registró frentes fríos intensos que detonaron un aumento considerable de enfermedades respiratorias en la comunidad escolar.
“Recordemos que fueron casi dos semanas de frentes fríos, uno tras otro, bastante intensos, y esos últimos frentes fríos produjeron una serie de enfermedades respiratorias en la comunidad.
“La escuela no es el origen de brotes, como lo vimos durante la pandemia, pero refleja lo que sucede en la comunidad”.
Regreso a clases
Ante el regreso a clases programado para mañana miércoles (luego de la pausa por el Carnaval), la asociación sugirió que quienes aún presenten síntomas de enfermedades respiratoria o se encuentren en proceso de recuperación utilicen cubrebocas como medida de precaución, con el objetivo de evitar la propagación de los últimos casos rezagados.
En cuanto al sarampión, Dájer Fadel señaló que la principal estrategia debe centrarse en la vacunación completa de los niños, más que en medidas restrictivas dentro de los planteles.
“La petición es llevar a los niños a vacunar. Ese es el principal énfasis que nosotros ponemos.
“Más que evitar el contagio, la petición a los padres de familia de todas las escuelas privadas es llevar a los niños a vacunar para que estén protegidos en contra de la enfermedad”, indicó.
Pandemia
El presidente de la Amepac recordó que, desde la pandemia de Covid-19 e incluso desde el brote de influenza H1N1 en 2010, las escuelas particulares mantienen filtros sanitarios permanentes en los accesos para detectar cualquier síntoma de enfermedad.
“Desde luego, la mayoría de las escuelas privadas mantenemos filtros en las entradas de las escuelas para detectar cualquier síntoma, no solamente del sarampión, sino de las mismas enfermedades respiratorias que hemos comentado hace poco”, explicó.
“Una vez que aprendemos una lección la mantenemos permanentemente, entonces los filtros nunca han desaparecido”.
Hasta el momento, aseguró, ninguna escuela afiliada a la Amepac ha reportado casos de sarampión y los contagios en la entidad han sido menores en comparación con otras regiones del país.
“Hasta ahora ninguna escuela de las que pertenece a nuestra asociación ha reportado casos de sarampión. Entonces el objetivo es precisamente evitar que se dé esto. Es claro que cuando existe una vacunación llevada correctamente, el sarampión no se propaga”, afirmó.
No obstante, reconoció que durante la pandemia muchos menores no completaron sus esquemas de vacunación, debido a que la prioridad sanitaria se concentró en las dosis contra Covid-19.
Por ello, reiteró el llamado a madres y padres de familia para acudir a los centros de salud y regularizar la cartilla de vacunación de sus hijos.
Cuestionado sobre la posibilidad de exigir la cartilla de vacunación al ingreso de los planteles, aclaró que no se considera esa medida y que el enfoque será solo de exhorto y concienciación.
“No andamos ahí haciendo ese tipo de revisiones porque sabemos que los primeros interesados en la salud de sus hijos, son los padres de familia y ellos lo van a hacer por la propia creencia en estas vacunas”, puntualizó.
Luego reiteró que la evidencia científica acumulada durante décadas respalda la seguridad y eficacia de las vacunas para prevenir enfermedades potencialmente mortales, como el sarampión.
