La pérdida de las prácticas tradicionales impacta directamente al idioma maya, advierte un antropólogo
La pérdida de las prácticas tradicionales impacta directamente al idioma maya, advierte un antropólogo

El idioma maya no solo es un medio de comunicación, sino que encierra la filosofía y la cosmovisión de una sociedad. “A través del lenguaje, cualquier sociedad refleja su vida; en el caso de la sociedad maya, el idioma es esencial para la transmisión de su cultura”.

Así lo afirma Indalecio Cardeña Vázquez, antropólogo e historiador, en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna que se celebra cada 21 de febrero.

Cardeña Vázquez advierte sobre los riesgos que enfrenta la lengua maya.

“Limitar su uso a espacios académicos y rituales podría llevar a su debilitamiento. Aunque el uso de la maya en comunidades y familias sigue vigente, hay una disminución en su práctica diaria”, lamenta.

Al destacar la importancia de preservar el idioma maya en Yucatán, el antropólogo enfatiza que el interés en mantenerlo vivo es palpable tanto en el ámbito familiar como institucional.

“En Yucatán hay un compromiso real por conservar el idioma maya, que juega un papel fundamental en la construcción de la identidad cultural”, refiere.

Identidad para los yucatecos

“El idioma maya tiene un papel mucho muy importante en la construcción de la identidad comunitaria en nuestro estado, en la Península de Yucatán. Más allá de identidad comunitaria, se puede hablar de una identidad cultural”, indicó.

A su parecer, en el idioma está toda la filosofía, la cosmovisión, toda la vida de una sociedad.

Muchas de las expresiones mayas tienen su equivalente en español, tienen traducción al español y se pueden comprender perfectamente en español.

Cardeña Vázquez cita ejemplos concretos, como la palabra “caan”, que significa “lo alto” en maya.

“Para los antiguos mayas, ‘caan’ se refería al cielo, pero no tenían la noción del término como la entendemos hoy. Este concepto, aunque similar a la idea cristiana de cielo, tiene un significado cultural y espiritual distinto”, apunta.

Según explica, simplemente es una manera de decir porque ellos (los mayas) consideraban que en lo alto era el lugar de Ocelotl Huitzilopochtli. Esto es el lugar de los tres dioses.

Cuando llega el cristianismo, los frailes, los misioneros enseñan la nueva doctrina, y uno de los puntos fundamentales era el cielo. Entonces los mayas conocen la palabra cielo y el concepto de cielo.

En este concepto cristiano ellos vieron cierta similitud con la idea que tenían de lo alto, precisa.

“Aquí creo que más que expresiones lingüísticas que no tienen equivalente en español, la diferencia está en que esas expresiones lingüísticas pueden tener sus equivalentes, la traducción al español, pero lo que las hace totalmente distintos en muchas ocasiones es el sentido que tienen”.

“Muchas palabras, muchos conceptos, muchas ideas tienen un sentido diferente al que se le da en español y ahí es donde viene la dificultad”, comentó.

A pesar de la modernidad y el impacto de las redes sociales, el antropólogo señala que el uso cotidiano del idioma persiste en gran medida.

“No es tan amplio como hace 70 u 80 años, pero sigue empleándose en la vida diaria”, asegura.

“Definitivamente la maya enfrenta bastantes y diversos riesgos, cuando su uso se limita únicamente a espacios académicos y no se emplea en la vida diaria”.

El entrevistado admite que omitió señalar que se limita el uso a espacios rituales porque tienen una conexión total con la vida comunitaria, con la vida social de una cultura y ahí no se están limitando, en los espacios rituales el maya tiene una amplitud vasta que envuelve, engloba y de hecho surge de ese espacio de esa vida social.

“Pero definitivamente, limitar el maya a espacios académicos y no usarlo en la vida cotidiana sí implica riesgos, como que no se utiliza, que su empleo sea reducido, realizado tan solo por algunas personas.

“Pero en el caso actual del maya, afortunadamente no es así”, dice.

Pérdida de rasgos culturales

El especialista también aborda la relación entre la pérdida de prácticas culturales y la lengua.

“La pérdida de rasgos culturales, como las prácticas agrícolas, afecta directamente al idioma. Al dejar de realizar rituales y actividades agrícolas se pierde el contexto que emplea el idioma”, expresa.

“Pese a lo que pudiera parecer de que la modernidad, el uso de redes sociales y la globalización inciden negativamente muy fuerte en la lengua maya, no es del todo así. ¿Por qué? Porque hay esa influencia adversa por parte de la cotidianidad contemporánea que rodea a la sociedad maya”, opina.

Cardeña Vázquez destaca también la importancia de la toponimia y los patronímicos mayas como archivos culturales que encierran la historia y cosmovisión.

“Estos elementos son esenciales para comprender la identidad y la cultura”, afirma.

“La toponimia y los patronímicos definitivamente tienen una importancia mucho muy grande al ser consideradas como archivos culturales lingüísticos”, dice.

La maya en la vida cotidiana

En los nombres de los pueblos, de cenotes, plantas, apellidos, ahí se contiene mucha de la historia, del significado, de la cosmovisión de la sociedad maya, señala el experto. Son un acervo cultural, sociocultural, importantísimo los toponímicos y los apellidos patronímicos.

La estrategia cultural que consideraría más efectiva para revitalizar el idioma maya es el de fomentar, alentar el empleo, el uso de ella en la vida diaria, en la familia, en todos los espacios de las comunidades mayablantes, plantea. Ahí es donde estaría el valor, la actividad más fuerte para revitalizar el idioma maya.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.