Narendra Modi, primer ministro de India —izquierda—, platica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, durante la Cumbre de Impacto de la IA
Narendra Modi, primer ministro de India —izquierda—, platica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, durante la Cumbre de Impacto de la IA
  • Narendra Modi, primer ministro de India —izquierda—, platica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, durante la Cumbre de Impacto de la IA
  • Líderes mundiales, incluido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez —a la derecha, en primera fila—, durante la Cumbre de Impacto de la IA, que se está llevando al cabo en Nueva Delhi, India

NUEVA DELHI (EFE).— La Cumbre de Impacto de la IA reunió en Nueva Delhi a líderes de todo el mundo, quienes coincidieron de forma casi unánime en que el desarrollo de la inteligencia artificial no puede quedar bajo el control exclusivo de las grandes tecnológicas ni de élites millonarias.

Durante la sesión plenaria, antesala de la clausura del encuentro, jefes de Estado y de Gobierno de más de veinte países abogaron por una gobernanza que priorice el interés público frente a lo que calificaron como un “monopolio digital”, el cual —advirtieron— amenaza la soberanía de las naciones y puede ensombrecer el uso de una herramienta con fronteras aún difusas.

El primer ministro de la India y anfitrión de la cumbre, Narendra Modi, encabezó este frente al proponer el impulso al código abierto como alternativa al modelo predominante y rechazar la opacidad con la que algunas corporaciones tratan la IA como un “activo estratégico confidencial”.

En sintonía con Modi, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió una política que proteja a los más vulnerables. “Ningún país está obligado a servir únicamente como mercado donde las empresas extranjeras vendan los modelos y descarguen los datos de los ciudadanos. Ningún país”, afirmó.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se sumó a las críticas al control oligárquico y sostuvo que la IA debe estar guiada por valores humanos y no solo por intereses comerciales, además de servir para “ampliar la libertad y la democracia, no para socavarlas”.

En la misma línea, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció que el Sur Global enfrenta una nueva forma de colonialismo. “Cuando pocos controlan los algoritmos y las infraestructuras digitales, no estamos hablando de innovación, sino de dominación. Los datos generados por nuestros ciudadanos están siendo apropiados sin una contrapartida equivalente en nuestros territorios”, expresó.

En busca de igualdad

Los países de la región, protagonistas de la primera cumbre celebrada en el Sur Global, insistieron en una integración de IA igualitaria y justa dentro de un mercado que, según naciones como Cuba, aprovecha los minerales críticos de sus territorios sin garantizar retorno tecnológico suficiente.

Otras delegaciones, entre ellas Reino Unido, China y Canadá, abogaron por promover una “comunidad de destino compartido” mediante una gobernanza global que evite la ampliación de brechas sociales bajo el avance tecnológico.

Capital privado

El secretario general de la ONU, António Guterres, fue uno de los más enfáticos al advertir que el futuro de la humanidad no puede quedar en manos de los “caprichos de pocos milmillonarios”.

Guterres propuso la creación de un fondo global de 3,000 millones de dólares para asegurar que el desarrollo tecnológico alcance a todas las naciones por igual, una cifra que calificó como un “pequeño precio” frente a los beneficios económicos que genera el sector.

Este rechazo político a la concentración de poder convive, sin embargo, con un flujo masivo de recursos privados provenientes de las grandes tecnológicas de Silicon Valley y de conglomerados nacionales, que han consolidado a la India como eje digital del Sur Global en el marco de esta cumbre.

Gigantes como Reliance comprometieron 110,000 millones para desarrollar infraestructura de cómputo soberana, dentro de una movilización total estimada en 310,000 millones que incluye a firmas como Tata, OpenAI, Microsoft y Google.

“Estamos atravesando un momento que, digamos simplemente, es interesante en las relaciones internacionales, ya que los países necesitan proteger su soberanía digital mientras resolvemos cuestiones comerciales”, reconoció el presidente de Microsoft, Brad Smith.

Smith instó a encontrar fórmulas que permitan resguardar los intereses sin impedir que “la tecnología y los servicios puedan cruzar las fronteras”.