Los coordinadores parlamentarios del PAN, Movimiento Ciudadano y PRI coinciden en que el rezago de casi 200 iniciativas pendientes de aprobación en la actual Legislatura de Yucatán es por obediencia política de la mayoría de Morena y sus aliados PT y PVEM.
El pasado 7 de febrero, el Diario publicó que la Comisión de Puntos Constitucionales y de Gobernación reactivó el proceso de análisis y próxima aprobación (o desechamiento) de 11 iniciativas que durante buen tiempo permanecieron en la “congeladora” legislativa.
Incluso, el coordinador de los diputados del PAN, Roger Torres Peniche, felicitó a la presidencia de esta comisión y exhortó a las demás comisiones para que sigan atendiendo este atraso.
Entrevistados por separado, Torres Peniche, Javier Osante Solís y Gaspar Quintal Parra, del PAN, MC y PRI, dieron sus puntos de vista sobre las causas de este retraso en poco más de un año de trabajo de los diputados.
Torres Peniche reconoce que la 64a. Legislatura es muy productiva porque ha generado 269 propuestas de reformas a las leyes, pero solo ha resuelto 68. Están pendientes de resolución 201 iniciativas.
Obediencia política
A su decir, los diputados empezaron el primer año legislativo con muchas ganas de mejorar el marco legal y todo parecía prometedor, pero enseguida se vio la obediencia política de los de Morena, PT y PVEM, cuando en forma desesperada le dieron prioridad a las reformas federales porque provenían del gobierno morenista.
“Los diputados morenistas, petistas y pevemistas le metieron freno de mano al trabajo legislativo local para demostrar que Yucatán era el primero en aprobar los cambios promovidos por la presidenta de la República”, señala el panista.
“Luego demostraron lo mismo con las iniciativas del gobierno estatal, que estuvo bien porque hubo iniciativas que requerían prioridad; sin embargo, finalmente, la mayoría oficialista se convirtió en oficialía de partes del gobierno federal y estatal”.
Daño a la gente
Torres Peniche destaca que los diputados morenistas y sus aliados no entienden que al congelar estas iniciativas por interés partidista afectan a la población, pues las iniciativas surgen ante la demanda y problemas que viven los ciudadanos.
“Están retrasando la solución o atención de problemas comunes de la gente y de organizaciones civiles, que ven en los diputados una esperanza de que el Congreso solucione las problemáticas, es lo más lamentable de este rezago legislativo”, reitera el diputado panista.
“Hay iniciativas que ni siquiera necesitan recursos para la aplicación de la ley y permanecen congeladas. El PAN tiene más de 50 iniciativas pendientes de estudio, debate, propuesta de dictamen y aprobación o desechamiento”.
Torres Peniche informa que la Comisión de Puntos Constitucionales es la que más ha desahogado las iniciativas, ya que allí recaen las más importantes y en la última sesión ordinaria de la comisión les turnaron 17 propuestas rezagadas, que están en análisis.
“No es posible ni justificable que los problemas de la sociedad se guarden en los cajones de las comisiones legislativas”, recrimina.
“Creo que este retraso tiene una correlación de varios factores: los diputados oficialistas tienen que pedir permiso al Ejecutivo y explicar cada reforma para que el gobierno sepa si tendrá algún impacto presupuestal, porque eso obligaría a gestionar mayores recursos, recortar dinero en dependencias o reasignar el gasto público.
“Hay reformas que solo necesitan voluntad política y son de impacto social, pero ni esas avanzan”.
El panista dijo que cada presidente o presidenta de comisión es la responsable del rezago porque no agiliza los trámites para su distribución, análisis, dictamen, aprobación o rechazo. Incluso, este rezago afecta a los diputados morenistas porque muchas de sus propuestas tampoco pasan el proceso de aprobación.
Labor pautada
Osante Solís, de MC, atribuye este enorme rezago a la mayoría de la 4T porque sus diputados son los que marcan la pauta del trabajo, ellos presiden la mayoría de las comisiones legislativas.
Lo que ha visto en estos 18 meses de trabajo es que la mayoría de la 4T solo aprueba en “fast track” las iniciativas del gobierno federal y estatal.
Según explica, la actual Legislatura empezó su trabajo en septiembre de 2024, los diputados presentan sus iniciativas en tribuna o en la secretaría general y la mesa directiva decide cuándo las remite a las comisiones.
Osante Solís informa que MC ha propuesto 28 iniciativas, el 10% del total del Congreso del Estado, pero la mayoría de la 4T solo ya aprobó de 15 a 20 iniciativas de la oposición.
Generalmente la mayoría oficialista le da prioridad a las iniciativas del Poder Ejecutivo.
“Falta voluntad política en el Congreso local para aprobar las iniciativas de quienes no piensan igual que ellos”, dice.
“Movimiento Ciudadano propuso el sistema de cuidados, ya hasta el gobernador (Joaquín Díaz Mena) habló de su necesidad y defendió ese sistema, pero seguramente sus diputados ni leen lo que dice. Esta iniciativa ni siguiera la distribuyen para el conocimiento de los diputados.
“Lo mismo pasa con la iniciativa sobre la atención de la diabetes tipo 1, que no requiere de presupuesto, sino de voluntad política”.
El emecista recuerda que precisamente para resolver este enorme rezago, la diputada panista Itzel Falla Uribe presentó una iniciativa a fin de fijar tiempos máximos para que las propuestas se turnen a comisiones, se analicen, debatan y se someta a votación el dictamen.
“Lo que vemos es que si no hay una orden del gobierno morenista, no se mueve nada”, señala. “El Congreso es una oficialía de partes del Poder Ejecutivo, hay una obediencia política”.
El priista Gaspar Quintal afirma que el origen del rezago legislativo es la burocracia y servilismo de los diputados de la 4T.
“El rezago legislativo que enfrentamos no es accidental, es el resultado directo de una profunda falta de destreza parlamentaria”, destaca.
“El proceso está viciado desde su origen: las iniciativas demoran en ser turnadas a comisiones y, una vez ahí, se enfrentan a una parálisis deliberada donde no se convoca a sesiones de estudio.
“Peor aún, se han bloqueado los esquemas reales de parlamento abierto, impidiendo que especialistas, académicos y la ciudadanía aporten a la construcción de leyes”.
En su opinión, esta crisis tiene tres causas fundamentales:
- 1) El anquilosamiento burocrático: El Poder Legislativo opera bajo una estructura obsoleta, así que urge una nueva reglamentación para agilizar los procesos y garantizar una verdadera rendición de cuentas.
- 2) Servilismo político: Existe un exceso de subordinación hacia el Poder Ejecutivo por parte de la mayoría oficialista. Los legisladores parecen más ocupados en complacer al titular del Ejecutivo y en agredir a la oposición que en cumplir con su responsabilidad constitucional.
- 3) Degradación del debate: Se ha apostado por la visibilidad del “desahogo primitivo” que en la solidez del argumento. Prefieren que trasciendan las groserías y las agresiones en tribuna —por ser mediáticamente llamativas— que los razonamientos que exigen ser entendidos y analizados con rigor.
