Después de una breve pausa en las precipitaciones, la península de Yucatán podría enfrentar a partir de esta semana un nuevo período de lluvias fuertes a torrenciales, acompañado de un posible desarrollo ciclónico en la región, advierte el meteorólogo yucateco Juan Antonio Palma Solís.
También exhorta a la población a mantenerse alerta y tomar medidas preventivas, especialmente luego de las lluvias históricas registradas días atrás en distintos municipios de la entidad.
Aunque el panorama aún está en evolución, el especialista explica que los primeros días de la semana marcarán un incremento gradual de las lluvias, impulsadas inicialmente por el paso de ondas tropicales.
“Del lunes 8 al miércoles 10 las lluvias serían dispersas, de moderadas a fuertes, principalmente por las tardes y acompañadas de actividad eléctrica, como suele ocurrir en esta temporada”, dice.
Se trataría de tormentas típicas vespertinas que, aunque podrían dejar rachas de viento y descargas eléctricas, no necesariamente generarían acumulados extremos durante la primera mitad de la semana, refiere.
La influencia del giro centroamericano
El escenario podría cambiar hacia el miércoles 10 de junio e intensificarse más aún el fin de semana con la formación de una extensa circulación ciclónica en Centroamérica, conocida como giro centroamericano.
Este fenómeno meteorológico en años anteriores ha favorecido lluvias extraordinarias e incluso la formación de ciclones tropicales.
Palma Solís recuerda que este tipo de sistemas estuvo relacionado con fenómenos como “Amanda” y posteriormente “Cristóbal”, cuyo impacto dejó importantes afectaciones en la Península de Yucatán en junio de 2020.
De acuerdo con los modelos meteorológicos, este giro comenzaría a fortalecerse sobre Centroamérica y avanzaría gradualmente hacia el norte, cruzando países como Honduras, Guatemala, Belice y acercándose al sur de la Península de Yucatán hacia finales de semana.
“El tamaño de esa circulación es enorme, prácticamente de dimensiones centroamericanas, y tiene capacidad de absorber humedad del Pacífico, el Golfo de México y el Mar Caribe para transportarla hacia nuestra región”, explicó.
Esto podría traducirse, a partir de la segunda mitad de la semana, en lluvias mucho más persistentes y de mayor intensidad.
“Del miércoles en adelante y sobre todo hacia el fin de semana las precipitaciones podrían volverse de intensas a torrenciales, incluso superando los 100 milímetros por día, lloviendo en cualquier horario del día”, advirtió.
Tras las severas anegaciones registradas recientemente en Mérida y otros municipios, el especialista alerta sobre la posibilidad de que las nuevas precipitaciones provoquen encharcamientos e inundaciones, pero ahora en forma más generalizada.
Mientras la semana pasada las afectaciones por las lluvias fueron focalizadas en algunos sectores, en esta ocasión podrían extenderse a más puntos de la Península, incluyendo zonas de Quintana Roo y diversos municipios yucatecos.
El riesgo, aclara, no dependería únicamente de un eventual ciclón tropical, sino de la enorme cantidad de humedad asociada al sistema atmosférico.
Incluso si el ciclón se forma lejos del territorio yucateco, su circulación podría seguir “jalando” humedad hacia la región y prolongar las lluvias intensas durante varios días.
Posible depresión tropical
Según los pronósticos preliminares, una vez que el sistema abandone la Península hacia la Bahía de Campeche, podría organizarse como depresión tropical o incluso convertirse en un ciclón tropical.
Palma Solís explica que, si el fenómeno llegara a desarrollarse primero en el océano Pacífico al cruzar Centroamérica, recibiría el nombre de “Cristina”.
Después, al emerger hacia el Golfo de México y reorganizarse en la cuenca del Atlántico, adoptaría el nombre de “Arthur”, conforme a los listados oficiales para cada región.
Hasta ahora los escenarios sugieren un eventual desplazamiento hacia el norte, en dirección al Golfo de México, sin un impacto directo sobre Yucatán. No obstante, el especialista insiste en que ello no significa ausencia de riesgos.
“No se necesita un huracán encima para tener problemas graves de inundación. Ya vimos la semana pasada que lluvias extraordinarias bastan para generar afectaciones importantes”, subraya.
El meteorólogo señala que el crecimiento urbano acelerado, la reducción de áreas verdes y la acumulación de basura han incrementado la vulnerabilidad de las ciudades yucatecas frente a lluvias intensas.
A ello, indica, se suma que el concreto y el asfalto dificultan la absorción del agua, favoreciendo encharcamientos cuando los sistemas de drenaje resultan insuficientes. “Las lluvias históricas se juntan con una ciudad más urbanizada y más vulnerable; eso hace que las consecuencias sean mayores”.
Por ello, llama a los ciudadanos a realizar acciones preventivas desde ahora, como limpiar alcantarillas cercanas a sus viviendas, retirar basura de patios y azoteas, proteger pertenencias en zonas bajas y mantenerse atentos a los avisos de Protección Civil y autoridades meteorológicas.
“Hay que empezar a prepararnos. Ya vimos nuestras debilidades la semana pasada”, advierte.
Respecto a las temperaturas, Palma Solís anticipa que el calor extremo disminuirá gradualmente debido a la mayor nubosidad y las lluvias frecuentes.
Las máximas rondarían los 35 grados durante la primera parte de la semana, aunque la elevada humedad podría mantener sensaciones térmicas cercanas a los 40 grados.
Hacia el fin de semana, conforme aumente la nubosidad y las lluvias se presenten incluso durante la noche y madrugada, las temperaturas tenderían a descender ligeramente. La recomendación, insiste el especialista, es no confiarse.
“Tal vez no sea un escenario tan extremo como el de días pasados, pero sí podría ser muy similar. La prevención puede hacer la diferencia”, concluye.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
