Una semana de alto riesgo hidrometeorológico se prevé para la región. De acuerdo con los pronósticos más recientes, la segunda semana de junio estará marcada por un temporal de lluvias torrenciales y la probable formación del primer ciclón tropical de la temporada en el Atlántico, lo que eleva significativamente el peligro de inundaciones y encharcamientos.
Cronología del temporal
El panorama meteorológico evolucionará de manera compleja en los próximos días a través de las siguientes fases:
Lunes y martes
El arribo de una nueva onda tropical generará lluvias y tormentas eléctricas dispersas en la región.
Media semana
Un sistema de baja presión en el océano Pacífico (frente a El Salvador y Nicaragua) ganará fuerza, con alta probabilidad de convertirse en la tormenta tropical Cristina. Este sistema absorberá la humedad de tres cuencas (Pacífico, Golfo de México y Mar Caribe) e incluso “absorberá” a dos ondas tropicales adicionales.
A partir del miércoles
Al tocar tierra en Centroamérica y avanzar hacia el sur de México y la península de Yucatán, las lluvias se intensificarán drásticamente, alcanzando acumulados torrenciales superiores a los 100 mm.
El salto al Atlántico: de ‘Cristina’ a ‘Arthur’
Hacia el fin de semana se espera un fenómeno particular de cambio de cuenca. A más tardar este sábado, los remanentes del sistema cruzarán al suroeste del Golfo de México como depresión tropical.
Al ingresar a aguas del Atlántico y reintensificarse, el sistema cambiará de nombre y adoptará el de depresión o tormenta tropical Arthur, convirtiéndose en el primer ciclón de dicha temporada para esa cuenca.
Efectos prolongados y llamado a la prevención
Arthur, en caso de formarse, se movería lentamente hacia el occidente del Golfo de México. Su circulación mantendrá un flujo constante de humedad, lo que prolongará el temporal de lluvias hasta principios de la próxima semana.
Ante el alto riesgo de inundaciones severas en buena parte de la región, se recomienda:
- Mantenerse informados sobre la evolución del sistema a través de los reportes meteorológicos actualizados.
- Seguir estrictamente las recomendaciones y avisos emitidos por las dependencias de Protección Civil.
- Tomar precauciones en zonas vulnerables a encharcamientos e inundaciones repentinas.
