El aumento de precios que se ha registrado en Yucatán también está alcanzando al pequeño comercio, que enfrenta ventas bajas y clientes que cuidan más sus gastos.

Ante este panorama, los comerciantes tienen que ajustar compras de insumos, costos e inventarios para evitar afectaciones mayores, señaló Luis Contreras Ramírez, líder de la Canacope Servytur Mérida.

Contreras Ramírez explica que el encarecimiento de los productos se suma a una situación que ya era complicada para algunos negocios debido a las bajas ventas.

También considera que la distancia de Yucatán respecto a otros puntos de distribución influye en los costos, pues muchos de los productos e insumos llegan de fuera del Estado.

“Hay ventas bajas, pero si a eso le sumamos la inflación, eso lo hace un poco más complicado”, comenta.

Por esto, los pequeños comercios tienen que adecuarse a los cambios en el consumo y ser más eficientes en sus compras y en lo que ofrecen a sus clientes, quienes buscan cuidar su economía y evitar endeudarse.

Los comerciantes también tienen que realizar ajustes con sus proveedores, ya que el costo del traslado de las mercancías termina reflejándose en el precio que paga el consumidor.

“Recordemos que el estado es consumidor y existe un costo que hay que pagar por el traslado de mercancías y eso se ve reflejado en el bolsillo de los clientes”, señala.

Sobre el panorama de las próximas ventas de octubre, cuando se acercan las celebraciones tradicionales y la preparación de los pibes, advierte que los comerciantes deberán ser cuidadosos con las cantidades de productos que compren para evitar quedarse con mercancía que no tenga la demanda esperada.

“Tenemos que ser cautos en las cantidades, en las proporciones de producto que vamos a destinar para la venta a nuestros clientes”, apunta.

Variaciones

El comportamiento de las ventas, dice, puede variar de una temporada a otra y recordó que durante las fiestas patrias hubo un aumento en el consumo de maíz pozolero, por lo que los comerciantes deben prever qué productos podrían tener mayor demanda.

“Así como puede ser buena, puede ser mala o podemos tener mucho inventario de un producto que no va a distribuirse”.

El líder de la Canacope Servitur también destaca que los hábitos de consumo han cambiado y que las nuevas generaciones son más cautas al realizar sus compras. Considera que el pequeño comercio debe mantenerse atento a las nuevas formas de consumo, incluida la economía digital.

“Tenemos que participar porque hay un flujo de efectivo que se está desplazando en ese nivel y el pequeño comercio no puede quedar fuera porque es parte de la economía que le corresponde”, manifiesta.