Arriba, los alrededores del mercado San Benito, con amplia oferta de frutas, verduras, plantas y otros productos. La zona registra intenso movimiento todo el día. A la izquierda, un puesto de venta de suplementos de una conocida marca, en la entrada del Lucas de Gálvez
Arriba, los alrededores del mercado San Benito, con amplia oferta de frutas, verduras, plantas y otros productos. La zona registra intenso movimiento todo el día. A la izquierda, un puesto de venta de suplementos de una conocida marca, en la entrada del Lucas de Gálvez

Los mercados Lucas de Gálvez y San Benito forman parte de la actividad comercial cotidiana de Mérida y, con el paso de los años, sus comerciantes han incorporado nuevas formas de atender a los clientes, entre ellas las compras por teléfono y las entregas a domicilio.

El Lucas de Gálvez tiene sus orígenes en 1887, cuando el primer mercado con este nombre comenzó como un cobertizo provisional destinado al comercio popular. El edificio que hoy ocupa fue inaugurado el 2 de junio de 1950, tras pasar por distintas ubicaciones y construcciones.

El mercado de San Benito tiene una historia más reciente. En 2004 se construyó el centro de abasto que hoy ocupa ese espacio y, ese mismo año, comenzó a recibir a comerciantes reubicados de distintos puntos del Centro Histórico de Mérida.

Productos de diario

Ambos mercados concentran productos de la alimentación cotidiana, que también son buscados por pequeños comercios para surtir sus propios negocios.

Luis Enrique Contreras Ramírez, líder de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño, Servicios y Turismo (Canacope Servytur), señala que entre los productos más demandados están las frutas y verduras locales y foráneas, como tomates, cebollas y papas, además de recados, carnes rojas, pollo, pescado y mariscos.

“Hay una gran variedad de recados, carnes rojas, pollo, pescado, mariscos y todo lo que nuestra comida utiliza en nuestra cocina para el día a día”, explica.

Servicio a domicilio

Según el dirigente, los pequeños comercios también se benefician al surtirse de estos productos frescos para sus negocios. Algunos, agrega, ofrecen servicio a domicilio en las zonas donde realizan sus entregas.

Esta modalidad tomó fuerza a partir de la pandemia y después se generalizó entre los clientes que prefieren recibir sus productos en casa.

Contreras Ramírez explica que cada negocio maneja el servicio de acuerdo con sus posibilidades y puede cobrar una comisión por el transporte. “Hay un sector que apostamos por calidad, servicio y rapidez al cliente”, indica.

Competir con cadenas

El servicio a domicilio también representa una forma de ampliar las ventas de los pequeños comercios, pues les permite atender a clientes que requieren recibir sus productos en horarios establecidos.

A la par, estos negocios mantienen otras estrategias para competir con las grandes cadenas comerciales.

El representante de la cámara explica que algunos compran productos cuando las tiendas departamentales los tienen en oferta, para ofrecer esos mismos artículos una vez que termina la promoción.

También buscan vender productos que las grandes cadenas no manejan y atender la venta al menudeo.