Vaticinan severas pérdidas por tres días sin laborar
CAMPECHE.— Desde temprana hora el sector pesquero ya se encontraba listo para recibir a la tormenta “Grace”. Las embarcaciones fueron bien afianzadas y resguardadas, algunas fueron puestas en tierra para evitar que el oleaje las impactara y los motores también fueron bajados de las lanchas para que el agua no los dañara.
Virgilio Pérez Chan, líder de los pescadores ribereños del Camino Real, señaló que pasarán tres días más sin hacerse a la mar pues tienen que esperar que las aguas se calmen para salir de nuevo y evitar riesgos.
Esperan que después de este temporal, la producción sea mayor, gracias a que las aguas se removieron.
Pérez Chan dijo que el no salir a la pesca representa para ellos pérdidas económicas severas, pues por día dejan de percibir 500.
Recientemente se abrió la captura de pulpo, no previeron el panorama climático y sólo alcanzaron a resguardar poco producto de mar para las ventas.
Por otra parte, aunque el mercado principal “Pedro Sainz de Baranda” no paralizó su actividad comercial, sí se notó escasa afluencia de ciudadanos al centro de abastos, a diferencia de otros días cuando los campechanos acudían a hacer sus compras con normalidad, pese a que el Covid-19 se encuentra al alza.
Enojo de clientes
Debido a las inclemencias del tiempo ocasionadas por la llegada de “Grace” a la península de Yucatán y al comunicado emitido por las autoridades estatales, algunos supermercados y negocios en general abrieron más de tarde de su horario habitual, ocasionando así molestia de algunas personas que acudieron a comprar lo necesario para pasar este fenómeno natural.
Desde las 8 de la mañana las personas llegaron a las tiendas para abastecerse de insumos como medidas preventivas ante el fenómeno meteorológico.— Megamedia
De un vistazo
Cambio de horario
Supermercados y negocios en general abrieron más de tarde de su horario habitual.
Una contrariedad
Los clientes comenzaron a llegar a las 8 de la mañana y
se encontraron con comercios y supermercados cerrados y sin ningún letrero.
Prolongada espera
En algunos casos las personas esperaron por más de dos horas sin que algún empleado les dijera qué sucedía.
Presión ciudadana
Ante la presión ciudadana, algunos negocios abrieron sus puertas a las 10:30 horas. Los empleados dijeron que esta medida fue tomada de último momento.
