La Navidad es una de las principales celebraciones del año en muchos países del mundo, principalmente aquellos donde predomina el catolicismo, pero festividades similares existían hace algunos siglos, entre las que destaca el Panquetzaliztli de los mexicas.

La navidad llegó a la sociedad mexica en 1521, mismo año cuando los españoles conquistaron la ciudad capital de Tenochtitlan, pero hasta 2019 el Panquetzaliztli era la principal celebración del pueblo indígena en invierno.

¿Qué es el Panquetzaliztli?

El Panquetzaliztli se celebraba entre el 20 de noviembre y el 19 de diciembre durante la cual se conmemoraba el nacimiento del dios del sol mexica, Huitzilopochtli, y se realizaban varias celebraciones como el recrear una de sus míticas victorias militares.

Al igual que las celebraciones cristianas por el nacimiento de Jesucristo, el Panquetzaliztli coincidía con el solsticio de invierno.

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¿Cómo celebraban los mexicas el Panquetzaliztli?

Las celebraciones del Panquetzaliztli incluían la recreación de la victoria de Huitzilopochtli en la montaña Coatepec, conocida como ‘la montaña de las serpientes’, y la derrota de los Centzonhuitznahua, encabezados por la diosa Coyolxauhqui.

Durante los festejos los grandes señores mexicas, los guerreros y los comerciantes o pochtecas, debían aportar cautivos para escenificar la lucha entre Huitzilopochtli y Coyolxauhqui con sus 400 huitznáhua.

Al finalizar la recreación de la batalla en Coatepec se realizaba el sacrificio de los guerreros en la cima de la pirámide al patrono de Tenochtitlan en el Templo Mayor.

A los guerreros sacrificados les abrían el pecho para extirpar sus corazones y ofrecerlos como ofrenda al dios sol. Los cuerpos eran arrojados por las escaleras de la pirámide, igual a como lo habría hecho Huitzilopochtli a su hermana y los 400 huitznáhua.

Durante las celebraciones decembrinas del México prehispánico también se escogía a un ‘Painal’, que en la mitología mexica era el doble y mensajero de Huitzilopochtli. Su nombre significa ‘pequeño corredor veloz’.

Painal tomaba los atributos de Huitzilopochtli durante las funciones oficiales, mientras este se encontraba atrapado en el inframundo o en la guerra.

Esta persona también representaba a Huitzilopochtli en su juventud, y tenía la labor de recorrer la Cuenca de México para llevar la buenaventura de dicha deidad a los pueblos mexicas.

Los mexicas también realizaban una imagen tamaño real del “dios colibrí” utilizando tzoalli, una pasta de huauhtli hecha con semilla de amaranto y miel de maguey, que colocaban en el templo.

Un sacerdote caracterizado como el dios Quetzalcóatl procedía a disparar una flecha al corazón de la figura para “matarlo” y luego los habitantes tomaban un pedazo de la estatuilla para comerla.

Dicha parte de la celebración recuerda a los académicos de la tradición católica con la hostia y el vino que representan el cuerpo y sangre de Cristo.

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Españoles traen la Navidad a México

Con la llegada de los españoles en 1519 y la consolidación de la primera fase de conquista en 1521 la celebración del Panquetzaliztli fue considerada “diabólica”, por lo que como muchas tradiciones paganas fue prohibida por los conquistadores.

Pese a la prohibición, los misioneros europeos notaron que los pueblos mesoamericanos como los mexicas se resistían a dejar el culto a sus dioses, por ello buscaron “trasladar” o “unificar” ambas creencias aprovechando las similitudes entre ambas religiones.

La Coatlicue, considerada la madre tierra y de los dioses de los mexicas, se convirtió en la Virgen María, Huitzilopochtli, dios del sol fue convertido en Jesucristo, mientras que el Panquetzaliztli se cambió por la Navidad, gracias a que coincidían en fechas.

Algo similar tuvo lugar en Europa, donde las celebraciones de la Navidad se establecieron en invierno para coincidir con tradiciones paganas como Saturnalia y del Natalis Solis Invicti de los romanos o las festividades escandinavas y germánicos de Yule, con lo que se facilitó que más personas se conviertan al catolicismo.