La Arquidiócesis Primada de México se solidariza con sacerdotes de Nicaragua por la represión de la que han sido objeto por parte del gobierno que encabeza Daniel Ortega.

Es preciso recordar que la semana pasada, Monseñor Rolando Álvarez, uno de los obispos de Nicaragua fue interceptado por policías antimotines con escudos, cascos y garrotes bloqueando el portón de su casa cuando  intentaba salir para oficiar una misa en la que pediría por el cese de la represión gubernamental contra la Iglesia.

Por todo el mundo circuló una fotografía del obispo de Matagalpa, Nicaragua, de rodillas, rodeado de elementos policiacos. Ante este hecho, la Arquidiócesis Primada de México manifestó su solidaridad y cercanía con la Iglesia de aquel país: 

“Nos duele profundamente lo que están viviendo los hermanos nicaragüenses: obispos, sacerdotes, religiosas, religiosas, laicos y laicas, sin que haya visos de un diálogo fructífero que traiga la paz y el cese del hostigamiento”.

¿Por qué el gobierno de Nicaragua ejerce represión contra sacerdotes?

A través del editorial Desde la fe, también señalan que monseñor Rolando, uno de los principales críticos del gobierno de Ortega, al igual que otras personas, es víctima de hostigamiento y acoso por respaldar las protestas sociales.

Por lo tanto, puntualizan que se encuentran en oración por la paz “pues retomando el título del reciente posicionamiento del Celam, cuando un miembro sufre, todos los miembros sufren con él”.

Destacaron que la imagen de monseñor Rolando Álvarez arrodillado refleja la represión del régimen sandinista hacia la Iglesia de aquel país.

¿Por qué la Arquidiócesis de México se solidariza con sacerdotes de Nicaragua?

El obispo se encontraba en espera de que sus colaboradores le entregaran una custodia con el Santísimo Sacramento, que posteriormente llevó por las calles para bendecir a los fieles. A pesar de la represión, monseñor Rolando, logró su objetivo.

Sin embargo, más tarde, un grupo de cinco policías se amotinaron en la puerta principal de la curia episcopal para evitar que el obispo se trasladara a la Catedral de San Pedro donde habría de celebrar una misa para pedir por el cese de la represión gubernamental contra la Iglesia.

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Además de sumarse al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y otros organismos internacionales para exigir justicia, la Arquidiócesis se une al llamado de la Iglesia nicaragüense que convoca al ayuno y oración constante con el objetivo de cesar la violencia.

¿Qué otras exigencias expresaron en el editorial Desde la fe?

“Rogamos a Santa María de Guadalupe para que el clima de represión que se vive en nuestro hermano país centroamericano no se convierta en una normalidad que se impone con las armas”.

“(…) que interceda por ellos para que la esperanza en un país libre y justo siga sosteniendo a los obispos y sacerdotes en su lucha por una mejor Nicaragua, y puedan encontrar pronto una solución pacífica”, exigieron.