CIUDAD DE MÉXICO (AP).— México presumió ayer de un descenso notable de los homicidios que en 2025 se situó al nivel más bajo desde 2016 y aunque pocos discuten que los asesinatos hayan caído, algunos analistas dudan de que se deba solo a acciones de las autoridades.
Según las cifras proporcionadas durante la conferencia presidencial, el año pasado se registraron 17.5 asesinatos por cada 100,000 habitantes, la cifra más baja desde hace diez años y que destaca con los 29 que hubo en 2018, cuando este índice tuvo el nivel más alto de las últimas dos décadas.
No se ofrecieron cifras totales de asesinatos en 2025 (más fáciles de confrontar con datos previos) pero la presidenta Claudia Sheinbaum destacó el descenso de homicidios dolosos en un 40% de septiembre de 2024 a diciembre de 2025.
“Esto significa 34 homicidios diarios menos y es el número más bajo desde 2016”, un dato que consideró resultado de una estrategia basada en la coordinación con “todas las áreas de seguridad, de justicia, de procuración de justicia y con los gobernadores de los estados”, según la mandataria.
El número de homicidios empezó a crecer desde 2006, con el inicio de la guerra frontal contra los cárteles lanzada por el presidente Felipe Calderón (2006-2012) y tuvo su máximo durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
Con la llegada de Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, el gobierno endureció su estrategia, en gran parte debido a la fuerte presión por resultados exigida desde Estados Unidos; dejó atrás el lema de “Abrazos no balazos” de López Obrador y apostó por intensificar la inteligencia y la coordinación entre dependencias.
