CIUDAD DE MÉXICO.- La relación entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela y el cambio de estrategia de Washington hacia América Latina.
Esto de acuerdo con el análisis del periodista Raymundo Riva Palacio en su columna “Se acabó la simulación” publicada en El Financiero.
Según plantea Riva Palacio, la presidenta Claudia Sheinbaum “sigue sin entender el momento” y está “aferrada a lo que ya no existe”, al no haber anticipado la intervención estadounidense en Venezuela ni el viraje geopolítico que implica para la región.
En Palacio Nacional, señala Riva Palacio, el gabinete había informado que una acción militar contra Maduro era improbable y que se perfilaba una salida negociada.
Sin embargo, “la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro… la tomó por sorpresa”.
La falta de información del equipo presidencial es, según el columnista, particularmente grave porque incluso los medios internacionales ya mostraban que la negociación se había agotado meses atrás.
Mientras el nuevo gobierno venezolano ya se estaba “arreglando con Washington”, en México se seguía repitiendo “la no intervención como un mantra principista”, lo que dejó al gobierno mexicano fuera de sintonía con la nueva realidad regional.
Envíos de petróleo a Cuba y apoyo de México a Venezuela
Tras la captura de Maduro, Claudia Sheinbaum autorizó el envío de petróleo a Cuba como “una señal orgullosa de soberanía”, justo después de que Donald Trump advirtiera que Cuba sería “el siguiente régimen en caer”.
Trump incluso anunció “cero crudo para Cuba”, lo que convirtió la decisión mexicana en un gesto de alto riesgo diplomático. Para Riva Palacio, “escudarse en la soberanía en el contexto actual es tirarse a un pozo”.
El columnista recurre al teórico militar Carl von Clausewitz para advertir que actuar sin claridad, con información deficiente, puede generar “consecuencias irreversibles”, y afirma que eso es lo que está haciendo la presidenta.
Mientras tanto, otros gobiernos de izquierda en América Latina han actuado con mayor pragmatismo.
Gustavo Petro, en Colombia, llamó a Trump para hacer “control de daños” y evitar una escalada militar, mientras que Xiomara Castro en Honduras canceló su decisión de romper el Tratado de Extradición con Estados Unidos.
En Cuba, Miguel Díaz-Canel volvió a hablar públicamente de la “profunda crisis económica”, preparando el terreno político para decisiones difíciles.
Sheinbaum, en contraste, emitió un comunicado conjunto con Lula da Silva repudiando la acción militar en Venezuela, pero solo después de una segunda llamada telefónica, ya que en la primera no había aceptado hacerlo.
Aumenta presión de Trump y advertencias de Washington a México
Trump escaló la presión el jueves al advertir que Estados Unidos podría atacar a los cárteles en territorios extranjeros, un mensaje dirigido directamente a México y Colombia.
No fue sino hasta el día siguiente que Sheinbaum anunció que pediría al canciller Juan Ramón de la Fuente comunicarse con el secretario de Estado, Marco Rubio. La llamada ocurrió el domingo.
Rubio subrayó que Estados Unidos exige “resultados tangibles” contra el narcotráfico y reforzar la cooperación para enfrentar a los cárteles. Aun así, la Casa Blanca ya había aceptado desde el viernes una llamada directa entre Sheinbaum y Trump.
La conversación con Trump duró apenas 15 minutos y fue descrita como una llamada de “mantenimiento diplomático”.
Claudia Sheinbaum reiteró lo que ha hecho contra los cárteles; Trump respondió que no es suficiente y volvió a ofrecer ayuda militar.
Según un funcionario estadounidense citado por Riva Palacio, “la palabra de Sheinbaum es irrelevante para Washington” y agregó: “Se acabó el tiempo de las simulaciones”.
Ya van 24 horas de la llamada entre Trump y la presidenta de México y no hay aún algún reporte del gobierno estadounidense sobre su contenido. Ni siquiera un breve registro de que ocurrió. Tampoco un mensaje de Trump en redes sociales. Muy inusual.
— Ariel Moutsatsos (@arielmou) January 13, 2026
EE.UU. presionaría a Sheinbaum para emprender acciones judiciales contra Morena
De acuerdo con la columna, altos funcionarios estadounidenses pidieron directamente a Sheinbaum que no hablara sobre Venezuela hasta recibir información oficial de Washington.
Le explicaron que el caso contra Maduro estaba sustentado con inteligencia y testimonios de jefes del Cártel de Sinaloa detenidos en Estados Unidos.
En una de esas llamadas, revelaron que la DEA investiga a políticos mexicanos —principalmente en estados gobernados por Morena— por presuntos vínculos con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, a quienes estarían facilitando el tráfico de fentanilo y cocaína.
La información tomó por sorpresa al gobierno mexicano, que pensaba que la DEA había sido relegada en la administración Trump.
Sin embargo, el jefe de la agencia, Terry Cole, fue quien elaboró la primera lista de narcopolíticos durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Funcionarios estadounidenses aseguraron que no habrá una intervención militar en México como en Venezuela, pero sí dejaron abierta la posibilidad de “acciones quirúrgicas” contra las organizaciones criminales.
El mensaje, concluye Riva Palacio, es claro: Morena no está fuera de la ecuación del combate a los cárteles, y Washington ha dejado de tolerar la simulación.
A la editorial del periodista mexicano se suma un reporte de The Wall Street Journal sobre la preocupación de miembros de la 4T ante “exigencias insostenibles de Trump, que incluyen el arresto de morenistas presuntamente implicados en crimen organizado.
“Funcionarios de alto nivel han mantenido una serie de reuniones privadas desde la destitución de Maduro, donde discutieron la posibilidad de exigencias insostenibles de Trump más allá de la acción militar estadunidense, incluyendo el posible arresto de políticos del partido de Sheinbaum que Estados Unidos cree que tienen vínculos con cárteles, según fuentes familiarizadas con las conversaciones“.
De acuerdo con el medio estadounidense, hasta el momento, no hay indicios de que EE.UU. esté preparando una acción militar unilateral.
Esto debido a los lazos entre funcionarios de seguridad mexicanos y los altos mandos de las fuerzas del orden y armadas estadounidenses.
“Estos canales permanecen abiertos y la cooperación bilateral en materia de seguridad es sólida, según las fuentes familiarizadas con las conversaciones“.
Pese a ello, las fuentes del WSJ señalan que Sheinbaum se “encuentra atrapada entre dos hombres poderosos con grandes egos: Trump y su propio mentor, Andrés Manuel López Obrador”.
Ante ello, “tendría dificultades para complacer tanto a Trump como a su coalición nacionalista de izquierda durante mucho más tiempo”.
