MUNDO.- Un pasajero de la aerolínea Lufthansa, que volaba desde Tailandia a Alemania, murió luego de que sus compañeros de viaje observaran horrorizados cómo le brotaba sangre por la boca y la nariz.
El hombre, un alemán de 63 años, abordó el Airbus A380 en Bangkok poco antes de la medianoche visiblemente enfermo, con “sudores fríos” y “respirando demasiado rápido”, según relató Karin Missfelder al medio suizo German Blick.
Al principio, su esposa afirmó que tenían que apresurarse para tomar el vuelo, razón por la cual él no se sentía bien. Sin embargo, después de observar al hombre por unos momentos, se informó a una auxiliar de vuelo que el hombre necesitaba que un médico lo examine.
Un joven polaco respondió al llamado, pero, según informes, sólo le preguntó al hombre cómo se sentía, le tomó el pulso y dijo que estaba bien.

La situación escaló rápidamente y fue cuando la víctima comenzó a expulsar sangre por nariz y boca sin parar, por lo cual los pasillos se tiñeron de rojo; esto desató pánico entre los pasajeros que presenciaron todo.
El hombre perdió litros de sangre y pese a que intentaron ayudarlo eventualmente perdió la vida. El cadáver tuvo no podía quedarse en el asiento, así que lo llevaron a la cocina del avión en tanto volvían a Tailandia para que cambiaran a los presentes.
El avión logró aterrizar a las 08:28 horas y tuvieron que esperar 2 horas en el aeropuerto para volver a tomar otro vuelo que los llevara a su destino de origen: Alemania, aunque tuvieron que hacer una escala en Hong Kong.
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