WASHINGTON, 28 de febrero de 2026 (EFE).– El gobierno de Donald Trump justificó hoy sábado el ataque conjunto con Israel contra Irán como una operación preventiva destinada a evitar que la República Islámica golpeara primero.
“El Presidente no tenía otra opción”, declaró un alto funcionario del gobierno de Trump en una llamada con periodistas para comentar la operación Furia Épica, lanzada contra el país persa.
El ataque a Irán en 2025
Según Washington, Teherán intenta reconstruir su programa atómico después de que Estados Unidos bombardeara en junio de 2025 las centrales nucleares de Fordó, Natanz e Isfahán en la Operación Martillo de Medianoche.
Además, el gobierno estadounidense asegura disponer de informes de inteligencia que sugerían que Irán planificaba lanzar un ataque con misiles contra tropas estadounidenses y sus aliados en la región.
“Si nos hubiéramos quedado de brazos cruzados y esperado a ser atacados primero, la cantidad de bajas y daños habría sido sustancialmente mayor”, expresaron fuentes oficiales.
El ataque a Irán en 2026, en plenas negociaciones
El ataque ocurrió a pesar de que Washington y Teherán negociaban un acuerdo para limitar el programa nuclear iraní y la República Islámica salió satisfecha de las últimas rondas de conversaciones.
Al respecto, la administración de Trump reprocha a Irán que dentro de esas negociaciones se negara a abordar su programa de misiles balísticos y de su apoyo a grupos regionales como Hezbolá o Hamás.
Washington asegura que le ofreció a Teherán suministro permanente y gratuito de combustible nuclear si renunciaba al enriquecimiento de uranio, pero las autoridades iraníes insistieron en mantener esas capacidades.
Estados Unidos e Israel lanzaron hoy sábado un ataque a gran escala contra Irán, que contestó con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en Medio Oriente.
Trump anunció la operación en la madrugada desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, y precisó que su objetivo final es derrocar al régimen iraní.
Por su lado, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró que hay múltiples indicios de que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, habría muerto en uno de los bombardeos, una información que Trump dijo que parece ser “correcta”.
