Alrededor de la lactancia materna hay varios mitos, y uno de ellos es que hay que tomar cerveza para ayudar a la producción de leche, cuando en realidad lo que se recomienda es la ingesta de levadura de cerveza, y que, si bien puede ayudar en este sentido, lo más importante para que se produzca la leche materna es la succión por parte del bebé.
Así lo comparte Fernanda Capetillo Morales, asesora de lactancia y educadora perinatal, quien apunta que tomar la levadura de cerveza, que se vende en pastillas, puede o no ayudar a la mamá en la producción de leche materna, pero el problema no es la ingesta de las mismas, sino que algunas madres confunden esto con tomar cerveza e ingieren alcohol, algo que no debe hacerse cuando se está lactando.
Destaca que la producción de leche se basa en la succión del bebé, por lo que mientras más succión exista más leche se producirá.
Se adapta a lo que el bebé necesita
Otro mito frecuente es que después de seis meses la leche materna se vuelve agua y ya no aporta nada al menor, cuando la realidad es que siempre tiene beneficios y sigue siendo leche, pero se va adaptando a las necesidades del bebé.
“La leche materna es un componente vivo y se adapta a las necesidades y a la edad del bebé. Antes de los seis meses cuando no consume alimentos, la leche materna le transmite las vitaminas y los minerales que necesita. Después del año necesita más energéticos y grasa, los cuales genera la leche materna”, explica la especialista.
Fernanda Capetillo puntualiza que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda procurar la lactancia materna mínimo hasta los dos años, y máximo hasta que el niño y la mamá quieran, pues no es perjudicial, ni psicológica ni emocionalmente.
“Por ejemplo, en estos tiempos, hay madres cuyos hijos tienen dos o tres años, y ya estaban pensando en destetarlos, pero a ellas ya les tocó la vacuna contra el Covid-19, y como se dio a conocer que los anticuerpos de la vacuna pasan por la leche materna a los niños, deciden esperar y seguir dándoles la teta”, señala.
Fernanda Capetillo, quien es parte de la agrupación Lactemos y ofrece asesoría en el centro de maternidad Mothers Love manifiesta que otro mito común es que no se puede amamantar a dos bebés al mismo tiempo, y no se refiere a gemelos, sino a hijos de diferente edad, es decir madres que tienen un niño mayor y un bebé.
Afirma que la madre sí puede darles el pecho a los dos, pues el hijo grande no le quita nutrientes al pequeño, como se piensa, pues la leche materna se adapta a las necesidades de cada uno.
Enfatiza que infinidad de nutrientes pasan a los bebés por la leche materna y no hay punto de comparación con la de fórmula: “La leche materna no es una fórmula exacta, es cambiante. Si el bebé se enferma de gripe o del estómago, la leche detecta la enfermedad y produce los anticuerpos que necesita para sanar más pronto”.
La especialista destaca que la lactancia debe ser a libre demanda, sin restricción de horario y tiempo antes del año de edad, y después se pueden espaciar los horarios e irse acomodando a las necesidades que se tengan.
Un detalle importante en la lactancia es el agarre por parte del bebé y la postura para darle el pecho.
Buscar asesoría
Aunque indica que lo mejor es visualizarlo en un vídeo o en vivo, lo que se debe cuidar es la posición: el bebé y la mamá deben estar pegados panza con panza, y el agarre del bebé debe ser con los labios inferior y superior evertidos hacia afuera. De otra forma se forman grietas en el pecho que causan dolor al amamantar, algo que no debe suceder; si duele, algo se está haciendo mal y es mejor buscar asesoría.
Respecto a los hábitos higiénicos antes de dar el pecho, Fernanda Capetillo apunta que no hay una práctica especial, pues no se debe lavar el pecho cada vez que se va a amamantar, con un baño al día basta, ya que puede ser contraproducente lavarse frecuentemente, ocasionar resequedad y se elimina el olor del cuerpo de mamá, que es lo que atrae al bebé.
Recuerda que por medio de la leche materna se transmite al bebé todo lo que circula en la sangre de la madre: vitaminas, minerales, anticuerpos, enzimas, factores de crecimiento, pero también se puede transmitir lo malo, por esa razón se debe evitar fumar, tomar alcohol o consumir drogas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
