TIZIMÍN.— En una reunión que duró más de una hora anteayer, los posibles responsables en el asunto de los olores fétidos que se sintieron con intensidad el pasado fin de semana en la ciudad, se mostraron dispuestos a aminorar los perjuicios a los tizimileños.

Entres los asistentes estuvo el presidente de la Asociación Ganadera Local (AGL), Leonel Polanco Solís, quien después de escuchar el mensaje del primer edil Pedro Couoh Suaste sobre las quejas de los ciudadanos en las redes sociales, dijo que en el caso del gremio al que representa está tomando medidas al respecto.

Indicó que empezando con los camiones que transportan ganado y que se estacionaban frente a las oficinas, donde limpiaban sus camiones, se les ha pedido que se alejen de la ciudad, pues debido a que les cercaron la parte donde se estacionaban, pretendían limpiar los vehículos del estiércol en el interior de la posta ganadera, pero no se les permitió.

En el caso del rancho donde se engordan bovinos ubicado en la carretera a Kikil, Gustavo Luz Pineda y Gabriela Rodríguez, quienes asistieron en representación de la empresa denominada Carnes Santa Fe, dijeron que desde mucho antes ya estaban tomando las medidas correspondientes y ya cuentan con un terreno ubicado a 15 kilómetros de la ciudad.

En este espacio iniciará la construcción de los corrales en un plazo no mayor a un mes y en cuanto al estiércol puntualizaron que se recolecta y con ello elaboran composta, lo que sería un valor agregado a su producción, pues podrán comercializar el fertilizante orgánico a los productores de esta región en un futuro no lejano.

Granjas porcícolas

En el encuentro en el que estuvieron los doctores Virgilio Góngora y Roberto Uz Vázquez, de Desarrollo Sustentable del gobierno del Estado, asistieron los propietarios de pequeñas granjas porcícolas y centro de acopio de cerdos, los que también se mostraron en la mejor disposición para tomar las medidas correspondientes.

Los que se dedican a la venta de alimentos para animales, de igual manera expusieron que hay quienes optaron por buscar terrenos apartados de la ciudad para el proceso de elaboración y movimiento para su comercialización.

Adriana García Burgos, de una empresa privada de proyectos agropecuarios, destacó la importancia del tratamiento del agua porque es de donde surge todo lo que después el aire esparce y llega a las zonas habitadas como ocurre en la ciudad.

De igual manera aportó una amplia explicación sobre los procesos que deben seguir para no ser acreedores a una multa económica en caso de que existiera alguna queja formal ante las autoridades correspondientes.

Los expertos en el tema, destacaron que el tiempo para regularizar esta actividad con posibles cambios de ubicación o para uno que se quiera incorporar tiene un proceso de trámites y puede ser de un año a año y medio que se emita el resultado final, para saber si se les autoriza o no el proyecto.

Para ello tienen que realizar estudios de impacto ambiental, el que varía según la zona en donde se pretenda establecer el proyecto de producción agropecuaria, tomando en cuenta el plan de desarrollo del municipio.— ISAURO CHI DÍAZ

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