Un millón de pesos es lo que se necesitaría para que la zona arqueológica de Dzibilchaltún vuelva a estar en óptimas condiciones, luego de que estuviera cerrada por ejidatarios de Chablekal.
“Se necesita casi un millón de pesos para estar en óptimas condiciones para recibir a los visitantes. Lamentable, los recursos son muy limitados, pero estamos haciendo el mejor esfuerzo para poder dotar de la infraestructura necesaria a la zona”, informó Arturo Chab Cárdenas, director del INAH Yucatán.
Luego de anunciar que la zona arqueológica abriría el próximo viernes 22, indicó que actualmente se está haciendo un diagnóstico integral de las áreas abiertas al público, las instalaciones, los sanitarios, los accesos, las taquillas y de todo lo que implique infraestructura en la zona.

El trabajo, dijo, consiste en un mantenimiento mayor a las instalaciones: pintura, resane, rehabilitación eléctrica, rehabilitación sanitaria…
Señaló que la Secretaría de Fomento Turístico está interesada en coadyuvar para recibir a los visitantes.
“El INAH le externo la preocupación que tenemos por el caso de las instalaciones y ofrecieron coadyuvar, esperemos que podamos aterrizar ese ofrecimiento”.
Apertura de Dzibichaltún, un apoyo económico
En entrevista con el Diario, el titular del INAH, indicó que para la dependencia es importante la apertura de Dzibilchaltún en este periodo vacacional, pues apoyaría a la apertura económica de Yucatán, además de que fortalecerá los atractivos turísticos y culturales del Estado.
Sin embargo, informó que el Museo del Pueblo Maya permanecerá cerrado y no hay fecha aún para su reapertura, debido a que presenta una serie de afectaciones en su techumbre por estar cerrado por mucho tiempo.
El cenote tampoco estará abierto. Solo abrirán el acceso a la zona, la unidad de servicios y los senderos ecológicos.
El funcionario aclaró que ninguna estructura arqueológica tuvo afectaciones. “Las estructuras como tal se han mantenido. No tenemos reporte de robo, no tenemos reporte de algún siniestro al interior del polígono”, dijo el funcionario tras recalcar que la zona abrirá el 22, luego de que los ejidatarios recibieran el pago del anticipo de la expropiación de 53 hectáreas que ocupa una parte de la zona arqueológica.
