TIZIMÍN.— En el municipio la celebración de Halloween adquiere cada vez mayor tendencia sobre el Hanal Pixán, en parte por la mercadotecnia de los establecimientos comerciales, pero también porque las nuevas generaciones adoptan costumbres extranjeras.
Aunque se mantienen las celebraciones dedicadas a los Fieles Difuntos, con ofrenda de comida para las ánimas, las familias también disfrutan de disfrazarse y caracterizarse de personajes de películas de terror estadounidenses.
Abundan objetos para Halloween en Tizimín
De hecho, desde hace dos semanas en los comercios predominan las calabazas, máscaras y trajes de personajes como “‘Chuky’, el muñeco diabólico”, “Pennywise” o “Eso”, el payaso tenebroso.
También de “Deli”, de la famosa serie de La Casa de Papel, “Jason”, de la saga “Halloween, ‘‘Saw’, el juego del miedo”, entre otros.
En la mayoría de las tiendas del primer cuadro los exhibidores principales tienen artículos con temática de Halloween.
Los empleados y encargados indican que desde que sacaron la mercancía ha tenido buena demanda.
Jóvenes atraídos por la celebración de Halloween
En su mayoría son jóvenes y adolescentes los que llegan buscando sus atuendos o máscaras para las fiestas.
Incluso los planteles educativos ya van adoptando esta mezcla de culturas e invitan a los alumnos a caracterizarse con algún disfraz de Halloween, pero siempre conservando la tradición maya del Hanal Pixán,pues también realizan concursos de altares.
Hay vecinos de fraccionamientos que ya organizan sus próximos convivios y concursos de disfraces.
Niños salen a pedir “calaveritas”
De hecho, en la zona norte de Tizimín ya comienzan a invitar a vecinos para participar en una práctica moderna para pedir “calaveritas”, con el fin que los niños salgan a pedir dulces de casa en casa con sus disfraces.
Hasta los vendedores de dulces tradicionales van agregando a su menú las calaveras de azúcar que suelen demandarse más en el centro del país, pues en la región es común emplear los dulces de calabaza, de papaya, yuca, entre otros.

Los centros laborales no se quedan atrás, pues en las fachadas ya se ven decorados de Halloween y uno que otro tiene instalado su pequeño altar.








