PANABÁ.— Como parte del cumplimiento de un ritual ancestral que precede a la recordación de la Feria de Junio, en esta comunidad dieron comienzo los preparativos de esta celebración tradicional con la realización del remojado del maíz y el lavado de trastes, prácticas comunitarias que se mantienen vigentes desde hace generaciones.

La primera de estas actividades fue la remoja del maíz, proceso indispensable para la posterior elaboración del atole, una bebida emblemática en las festividades del municipio.

Antes de ser remojado, el maíz para el atole debe ser espulgado
Antes de ser remojado, el maíz para el atole debe ser espulgado

Este acto, además de su función práctica, conserva un significado simbólico relacionado con la abundancia, el trabajo colectivo y el respeto a los saberes heredados en las comunidades del oriente de Yucatán.

Un día antes, el lunes, se llevó al cabo el tradicional lavado de trastes, actividad que marca formalmente el inicio de los preparativos de la recordación de la Feria de Junio.

Esta costumbre representa la disposición del pueblo para compartir los alimentos y convivencias que forman una parte central de la celebración.

La recordación de la Feria de Junio ha sido históricamente uno de los principales referentes festivos de Panabá.

Con estas prácticas, el municipio preserva elementos culturales que fortalecen la identidad local y refuerzan los lazos comunitarios, con la participación activa de los cargadores, quienes desempeñan un papel fundamental en la organización de las actividades tradicionales.

El atole elaborado con el maíz previamente remojado ocupa un lugar destacado en estas celebraciones.

El remojado del maíz para el atole que se reparte en la recordación de la Feria de Junio es una actividad que favorece la unión de habitantes
El remojado del maíz para el atole que se reparte en la recordación de la Feria de Junio es una actividad que favorece la unión de habitantes

Esta bebida, elaborada a partir del maíz nixtamalizado, ha sido históricamente un elemento central en las celebraciones y rituales comunitarios del oriente de Yucatán, al simbolizar abundancia, trabajo colectivo y continuidad cultural.

En Panabá, como parte de las celebraciones, la bebida se reparte a toda la gente que llega con ollas y trastes, las autoridades se encargan de hacer el ofrecimiento al patrono San Pedro Apóstol.

Con el desarrollo de estos rituales previos, Panabá reafirma su compromiso con la preservación de sus tradiciones y con la memoria colectiva que da sentido a una de las celebraciones más representativas del municipio.

Hipólito Pacheco Perera es Licenciado en Gastronomía.Tiene 29 años de experiencia en el periodismo. En 2019 se incorporó en una segunda etapa a Grupo Megamedia. Sus temas de especialidad son relacionados con las comunidades de interior del Estado, gobierno y política.

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