Foto: Megamedia

Con Gerónimo Gil Yucatán tuvo otro semblante

Definitivamente que el cambio de mánager ayudó a acelerar algo que ya se estaba dando en la cueva. Desde que asumió el mando de los Leones Gerónimo Gil, los melenudos han dado un vuelco bárbaro en su juego.

A veces caen en un aparente tedio o conformismo, pero de que son otros, lo son los Leones de Gil, comparados con los Leones de Luis Carlos Rivera.

Gil tomó las riendas de las fieras el 20 de julio y desde entonces, Yucatán tiene marca de 22-10, con boleto a la postemporada incluido. Yucatán cerrará la segunda mitad como líder, luego de borrar a sus rivales.

La foto que ilustra este apunte muestra a Jorge Flores volando en vano por una línea en un partido ante Tabasco, en medio de la mejor racha de victorias de los Leones (hilvanaron nueve). Nuestros fotógrafos (la imagen es de Ramón Celis) apostillaron un comentario de “se ven distintos” al referirse a la garra con que en esa cadena de triunfos mostraron.

Sea o no así, algo tienen estos Leones que van afilando las garras para lo que venga en la postemporada, pero igual pensando en que pueden subir al segundo lugar si tienen una buena serie ante León y a Oaxaca no le va bien ante Campeche.

Como sea, los Leones van encandilados. Acaban de sellar una gira con marca de 5-1 en parques donde la pelota vuela. Y lo decimos porque, pues si allí la bola viaja, las fieras hicieron que viaje. Y sus lanzadores mantuvieron una media clave para lograr esa gira casi perfecta.

Analizando algunos tópicos, tenemos a peloteros que resultan clave. Digamos que todos o la mayoría, pues el aporte es general para que un equipo pueda enracharse. Nos enfocaremos a los últimos diez encuentros, así que vea usted:

Equipo: marca de 7-3, cinco victorias de visitante.

Rotación: seis de los triunfos los lograron sus abridores. Dustin Crenshaw ganó dos veces.

Relevo: Josh Lueke tiene siete salvamentos en ese lapso. Sorprende, sin embargo, Enrique Burgos, quien en diez apariciones no ha permitido una sola carrera. Entre la octava y novena entradas los Leones dejaron ir una gran cantidad de partidos en los primeros meses. Ahora, en la octava hay calma con Burgos.

Alex Liddi: el italiano llegó y tardó un poco en adaptarse, pero sus números impresionan ahora. Batea .421 (34-16) con cinco jonrones, 17 impulsadas y apenas cinco ponches. Y ni se diga lo que hace a la ofensiva.

Humberto Sosa: hay jugadores que valen cuando juegan y otros porque son pacientes en la banca. Sosa es así y en los últimos diez duelos tiene .393 de porcentaje, con cuatro jonrones y 11 impulsadas. Si se requiere que vaya de titular detrás del plato, allí está. Si se necesita que salga de emergente, igual es oportuno.

Pero hay algunos que destacan sobre los demás en su aportación a lo largo de la temporada.

Sin duda, el que será el Jugador Más Valioso de toda la organización, César Valdez, quien con su marca de 15-2 y efectividad de 2.26 ganará la corona en ambos renglones (y fue tercero en ponches). A la ofensiva, la consistencia mostrada por el primer bate, Jonathan Jones, quien compila para .355, con 10 jonrones y 29 bases robadas. Justo lo que un bateador abridor requiere. Y Sebastián Valle, quien suma 70 remolcadas. En una campaña en que nadie ha cargado al equipo solo, Valle tiene más impulsadas que todos y su papel en la receptoría está más que probado.

Con Rivera, los Leones tuvieron récord de 26-32 en una primera mitad en que cerraron en una decepcionante quinta posición, y en la segunda comenzaron a ganar con constancia e iban con 16-9, ya ocupando el segundo sitio. Pero, se veía en el día a día y en las estadísticas: algo no caminaba del dógaut al diamante. Porque, se fue Rivera, llegó Gil y hoy los melenudos tienen el subliderato general a tiro de hit.

Una rebelión que se esperaba desde hacía mucho y que, se ve, llegó en el momento clave.— Gaspar Silveira

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