Josh Allen (17), quarterback de los Bills, empuja y recibe ayuda de sus compañeros para lograr un primero y diez mientras Arik Armstead (91), tackle defensivo de los Jaguares, intenta detenerlo, el domingo 11
Josh Allen (17), quarterback de los Bills, empuja y recibe ayuda de sus compañeros para lograr un primero y diez mientras Arik Armstead (91), tackle defensivo de los Jaguares, intenta detenerlo, el domingo 11

Allen y los Bills visitan a la feroz defensiva de Denver por el pase a la antesala del Super Bowl

Una semana después de llevar a los Bills a su primer triunfo en postemporada fuera de casa desde 1992, Josh Allen sigue empeñado en cambiar el rumbo de una franquicia con un historial de decepciones.

El siguiente paso en su misión es un viaje a Denver para enfrentar a unos Broncos cargados de malas intenciones.

Sin Patrick Mahomes ni Joe Burrow, los verdugos habituales de Buffalo a estas alturas de la temporada, lo que parecía una buena noticia, no lo es del todo. Allen y los Bills deben pasar irremediablemente por algunas de las defensivas más temibles de la liga si quieren volver al Super Bowl. Ahí es donde entran los Broncos.

Denver, que busca venganza luego de caer 31-7 ante Buffalo en la ronda de comodines del año pasado, tiene todos los argumentos para aportar a la historia de desconsuelo de Buffalo.

Los Broncos finalizaron como el primer sembrado de la AFC gracias a la tercera mejor defensiva en puntos admitidos, una unidad que consiguió 68 capturas, permitió apenas 91.1 yardas terrestres por encuentro y presume a cuatro jugadores All-Pro en su defensa.

Será un reto formidable para Allen y unos Bills que saben a lo que se enfrentan. El cuarto ataque más productivo de la liga terminó con registro de 3-3 en duelos ante equipos que finalizaron entre las 10 mejores defensivas de la NFL y viene de vencer a uno de ellos la semana pasada en su visita a Jacksonville.

La mala noticia es que Denver no es sólo una defensiva. Ganó 13 de sus últimos 14 partidos, derrotando en el camino a cuatro equipos que avanzaron a postemporada, Nix comandó cinco remontadas en el último cuarto y el entrenador en jefe Sean Payton tiene experiencia de Super Bowl. ¿Y ya mencionamos sed de venganza?

49’s (13-5) en Seattle (14-3)

Los 49’s perdieron al estelar George Kittle la semana pasada por una lesión, pero ganaron el partido. Un microcosmos de lo que ha sido la temporada 2025 en la zona de la Bahía. Probados ante la adversidad, viajan esta noche a Seattle en busca de su octavo triunfo consecutivo en la ronda divisional de la postemporada.

El partido es en Seattle gracias a la victoria de los Halcones Marinos 13-3 sobre San Francisco en la última semana de campaña regular que decidió al primer lugar de la NFC. Ahora es turno de Sam Darnold y compañía repetir el truco para llevar al equipo a la antesala del Super Bowl por primera vez en más de una década.

Los números están del lado de Seattle. La historia, con San Francisco.

Los Halcones Marinos terminaron la temporada regular con el tercer mejor ataque en toda la NFL y la primera defensiva en puntos admitidos.

Darnold se sumó a Tom Brady como los únicos dos quarterbacks en tener campañas consecutivas de 14 victorias. Jaxon Smith-Njigba encabezó a todos los receptores con 1,793 yardas y su defensiva no ha permitido un solo acarreo de más de 11 yardas en los últimos cinco compromisos.

San Francisco, por su parte, viene de conseguir su primer triunfo fuera de casa en postemporada desde 2021, derrotó a los Halcones Marinos en su enfrentamiento más reciente en playoffs, 41-23 en la ronda de comodines de 2023, y busca convertirse en el primer equipo en la historia en hacer 20 viajes a la Final de Conferencia.

Todo ello a pesar de jugar la mitad del calendario sin su quarterback titular, Brock Purdy y perder durante buena parte de la campaña a sus dos mejores defensivos en Fred Warner y Nick Bosa.— AP

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán