El cierre de registros de la Liga MX dejó al América como uno de los equipos más activos en los últimos momentos del mercado invernal, aunque sin concretar los fichajes que inicialmente tenía contemplados para reforzar su plantel para el Clausura 2026.
La directiva azulcrema buscó primero la contratación de un delantero, posteriormente un mediocampista, y finalmente optó por un lateral, sin lograr su principal objetivo en ninguna de esas posiciones.
Las Águilas sorprendieron con la incorporación del uruguayo Thiago Espinosa, lateral izquierdo que llegó como una alternativa tras no concretarse la negociación por Gabriel Fuentes. El futbolista no fue adquirido de manera definitiva, sino que se integró al club en calidad de préstamo hasta diciembre, condición que marcó el cierre de su operación.
Además, las Águilas ya registraron al mediocampista brasileño Vinícius Lima.
El mercado evidenció las complicaciones que tuvo el América para fortalecer su plantilla, al convertirse en protagonista en los últimos minutos del periodo de transferencias.
La dificultad para encontrar opciones disponibles, tanto en el extranjero como en el ámbito local, marcó la estrategia final del club, que recurrió a alternativas viables ante el cierre definitivo del plazo.
Llega el necesario “9”
Cruz Azul también enfrentó un escenario complejo en la recta final del mercado invernal, en especial en la búsqueda de un delantero.
La Máquina tampoco logró concretar las opciones que tenía previstas en un inicio, pese a que las negociaciones parecían avanzadas.
El fichaje del colombiano Miguel Ángel Borja se cayó después de que el jugador permaneciera varios días en México, y posteriormente tampoco prosperó la negociación por Joao Pedro.
Ante ese panorama, la directiva optó por una alternativa ya conocida en el fútbol mexicano y dejó todo listo para la llegada de Nicolás Ibáñez, exdelantero de San Luis y Pachuca, quien se convirtió en el nuevo atacante del equipo dirigido por Nicolás Larcamón.
La contratación de Ibáñez se perfila como la solución para reforzar el ataque celeste, en un mercado en el que la prioridad fue reducir el promedio de edad y encontrar jugadores con experiencia en la Liga MX, ante la dificultad de sumar refuerzos procedentes del extranjero en plena competencia.
Compras de pánico
Poco antes de la fecha límite del mercado, los Rayados del Monterrey encontraron el reemplazo de Germán Berterame, quien decidió firmar con el Ínter Miami de Lionel Messi en la MLS.
El elegido fue el serbio Uros Durdevic, quien llegó desde el Atlas, equipo en el que fue campeón de goleo en el Clausura 2025.
Este movimiento obligó a los Rojinegros a moverse antes del cierre de registros, por lo que firmaron al atacante uruguayo Agustín Rodríguez, procedente del Juventud de Las Piedras, de la liga de su país.
De igual manera, las Chivas firmaron a otro mexico-americano: Jonathan Pérez. El San Luis fichó al atacante paraguayo Jesús Medina y el Mazatlán se reforzó con el chileno Josué Ovalle.


