Dándole nueva revisada a mi vasta colección de libros que tratan sobre el rey de los deportes, me encuentro con dos ediciones del “Quién es Quién”, editado por la entonces Asociación de Equipos Profesionales de Béisbol de la Liga Mexicana.
Vaya que traen muchos recuerdos.
El primero corresponde a 1989 y esa edición, de una temporada muy especial para nosotros los yucatecos (los Leones fueron subcampeones), me nutre de recuerdos de un pasado hermoso que no volverá, pero que atesora para mí lo vivido como presidente del equipo insignia del deporte de Yucatán y como parte de la directiva de la Liga Mexicana.
Con nostalgia recuerdo a muchos. Menciono a algunos, sé que hubo muchos héroes más, pero estos vienen a la memoria, por los Leones y por la Liga:
1. Por el equipo de la tierra: Ingeniero Jorge Menéndez Torre, vicepresidente de los Leones; Adalberto Mañé Acevedo, tesorero; Felipe Ceballos Fuentes, el “Abuelo”, que era un genio en las relaciones públicas; Ernesto Ortiz, encargado del boletaje, y don Rodrigo Rodríguez Berzunza (todos le señalábamos como “Rodrigo Rodríguez de la Rodriguera”), como anotador oficial.
2. Por la Liga: Ingeniero Alejo Peralta y Díaz Ceballos, alto comisionado de la Liga Mexicana; licenciado Pedro Treto Cisneros, presidente de la misma, y Roberto Mansur Galán, vicepresidente de LMB y copropietario de los Diablos Rojos del México.
3. Los que movían el show: los operativos de la LMB: Néstor Alba Brito, asistente de la presidencia y jefe de relaciones públicas (luego sería como el todopoderoso); Ana Luisa Perea Talarico, compiladora oficial, y Salvador Velázquez, contador.
Y 4… algunos jugadores que vestían nuestra franela de las fieras en 1988: Juan Carlos Álvarez, Norberto Burke, Ike Blassit, Eddie Bronson, Nick Castañeda, Wes Clements, Tomás Delgado, Fernando Elizondo, Leo Guerrero, Juan José Pacho, Juan Francisco Rodríguez, Porfirio Ruiz, Víctor Tirado, Ray Torres, Fernando Villaescusa, Gabriel “Diablito” Magaña, Roberto Pérez y Max Venable. Solo leer los nombres emociona.
Los años pasan, los recuerdos se atesoran y termino este día tan especial dando lectura a la sección Deportiva del Diario y al artículo de Gaspar Silveira sobre “El equipo del destino”, aquel que se coronó con el corazón en 1984, igual que el de 2006, y cuyos datos aparecen en la Enciclopedia del Béisbol Mexicano, que es otro de mis grandes tesoros del rey de los deportes. Mérida, febrero de 2026




