Cosas que pasan
Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)
Nadie que participe en política buscando ser electo para un cargo público tiene el camino llano. No es fácil prever lo que pueda suceder en el ánimo de los electores cuando se está en campaña ni se puede estar seguro de lo firme que puede estar una candidatura al término de una precampaña. Tampoco se puede desdeñar la capacidad ni la actitud política de los adversarios porque se caería en el error de no hacer caso de lo que te puede llevar ventaja. La política es un juego de confianza en ti mismo y precaución de las consecuencias de lo que haces. Creo que los Mauricios, Vila y Sahuí, tienen las mismas posibilidades de ganar o perder la elección a gobernador del 1 de julio próximo. Y tampoco creo que las sorpresas existen en política. Los sucesos pueden ser discretos al máximo, pero de ninguna manera se pueden comparar con el sombrero de un mago. La sorpresa se la pueden llevar los votantes pero no los candidatos.
Mucho se ha hablado de que Vila Dosal tiene importante ventaja en Mérida, pero, se sabe, dificultades en el interior del Estado por razones obvias. Todo su trabajo como alcalde se desarrolló en la capital del Estado y en las comisarías meridanas. Es verdad que quienes ocupen las candidaturas a puestos legislativos federales pueden influir para aumentar la votación en favor del Mauricio azul, pero no es determinante. En política no hay héroes. Hay candidatos conocedores del paño, pero que dependen de la voluntad popular que muchas veces cambia de opinión cuando intervienen factores partidistas que pueden unir o distanciar al candidato del apoyo interno que requiere.
Mauricio Vila es el mejor candidato que pudo haber postulado el PAN. En eso le lleva mucha ventaja a Mauricio Sahuí, cuya historia para llegar a la precandidatura es ampliamente conocida y muy comentada. Ese detalle puede ser una gran barrera para las aspiraciones del Mauricio tricolor, que bien sabe que había otros aspirantes con más posibilidades de triunfo que él y con mucho camino recorrido.
Y es aquí donde se presenta el segundo escenario. En Yucatán, el riesgo del PRI es la actual conducta de quienes aspiraron a la precandidatura y no llegaron. Su disgusto, porque sí están disgustados, es que fue postulado alguien con menos experiencia que cualquiera de ellos. La ventaja de Sahuí es que su partido tiene una estructura consolidada desde hace muchos años en todo el estado. Desde luego que eso no lo hace invencible si el PAN logra la unidad alrededor de Vila en el interior del estado, porque es innegable que en los municipios más importantes los blanquiazules están divididos como un reflejo de lo que sucede en la cúpula estatal.
Sin embargo, Vila es “cáeme bien” y puede ser que no pase dificultades para remar contra corriente. Y aunque Sahuí no la tiene fácil, está bien “arropado” por la estructura que responde al llamado en momentos clave. Sahuí es buen orador y no hay un rechazo generalizado como muchos hacen creer. Depende también de quiénes serán candidatos a alcaldes para que la balanza se incline o no a su lado. Aquí hay que subrayar que la política es circunstancial y los resultados de una votación dependen de muchas cosas. Los votantes que pueden definir una elección cambian de opinión de acuerdo con la circunstancia que rodea el proceso y la actitud de los candidatos.
Otro escenario
En un tercer e importante escenario, con la suposición de que Sahuí salga triunfador el 1 de julio y Jorge Carlos Ramírez Marín resulte senador, se puede asegurar que este último habrá ganado perdiendo. La explicación es que sin ser candidato a la gubernatura pero siendo senador se convierte en factor importante para el desarrollo de proyectos en el estado por las muchas conexiones que tiene en México y la experiencia que le ha dado ser miembro de la Cámara de Dipu- tados donde dos veces ha sido presidente de la mesa directiva. Mauricio Sahuí tendrá que acudir con cierta frecuencia a Ramírez Marín. Esto de la política es como la bamba, se necesita un poquito de gracia y otra cosita. ¿ O no?— Tizimín, Yucatán.
manuelantonio1109@hotmail.com
Cronista y exalcalde de Tizimín
