Jesús Retana Vivanco

Lo malo, lo feo y lo bueno del 2021. Esto podría ser una referencia a la película de 1968 El bueno, el feo y el malo con Clint Eastwood en el rol estelar, Eli Wallach y Lee Van Cleef, pero no se trata de ningún filme, sino de sentar una evidencia a título personal de lo que percibí del año que expira. Aunque cambié el orden de los adjetivos, sin embargo el resultado es el mismo.

Un año a punto de expirar, que más bien se asemeja a una tragicomedia o una novela de terror, tal como lo describe un famoso columnista.

Seguro se ha mencionado en otros medios lo que pasó en este vetusto año que nos abandona, pero trataré de describir irónicamente no todo lo que sucedió en el 2021, sino abrir un paréntesis para señalar lo malo, lo feo y tratar de escudriñar en lo bueno.

Lo malo

Abro el paréntesis con lo malo. Hay tal cantidad de cosas negativas que de verdad cuesta trabajo seleccionar algo de lo que se vivió en el año, desafortunadamente todo recae en el esfuerzo que ha hecho el gobierno del Tlatoani de Palacio Nacional y su tribu por hacer de este país una película que ni Juan Orol hubiera hecho tan mal.

En términos generales nunca se logró el cacaraqueado objetivo de combatir la corrupción que tanto ofreció en su añeja campaña por la presidencia (no hay necesidad de describir lo que ya todos saben).

López Portillo decía que su familia representaba el orgullo de su nepotismo. Los allegados y la camarilla del hombre de palacio se llevarían el Óscar al peor reparto.

Es difícil evaluar cual de todas sus actuaciones sería la más mala y perversa, yo creo que el jurado estaría de acuerdo en seleccionar tres: Los caprichos de mi mandato (aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya), La contra reforma eléctrica, que nos ubicaría en los años de Nosotros los pobres, película de 1953 en que la fama le sonreía a Pedro Infante, y… Yo tengo otros datos, donde  la negación cínica de la verdad nos ofrece una incongruencia sin precedente.

Lo feo

Aquí, el protagonista hace un magistral uso de su aguzado sentido histriónico: Mentiras y  mentiras. Solo hay que ver el show matutino lleno de mentiras que se receta todos los días superando con creces la actuación Jim Carrey en la película “Liar Liar”.

Por otro lado insiste que estamos muy bien en eso de la seguridad y nos presenta su último filme: Abrazos no balazos, con el que pretende ganar el Globo de Oro al mejor director, siguiendo los pasos a Quentin Tarantino, director de la afamada película Tiempos violentos.  

No podía faltar en el recuento que se hace del año, la “talentosa” actuación del Dr. López Gatell, haciendo gala por seguir el guion que lo ha caracterizado al minimizar los fallecidos de la pandemia y la falta de humanismo y apoyo a los niños con cáncer. A este hombre le recomendaría la película Patch Adams con Robin Williams a fin que aprenda cómo se deben tratar a los niños que padecen esta enfermedad, en lugar de ocultar el mal manejo de los medicamentos para estas criaturas y desafanarse diciendo que la protesta por la escasez es un complot; ¿qué puedo decir ante esto?.. Solo recomendarle que vea el churro mexicano El complot mongol con Damián Alcázar, moreno de hueso colorado.

Lo bueno

Las cosas buenas que sucedieron en el año, quiero desligarlas de la cinta cinematográfica que nos ha tocado vivir desde hace tres largos y penosos calendarios y centrarme solo en el deporte.

Aunque no nos fue tan bien en la final de la Liga Mexicana de Béisbol, los Leones de Yucatán pelearon como leones y ni modo, ganaron los Toros de Tijuana.

A pesar de que no ha existido un plan para el desarrollo del deporte en México, solo caben mis felicitaciones a los atletas que ganaron las cuatro medallas de bronce en los pasados Juegos Olímpicos, y para quien le gusta el raquetbol, Paola Longoria sigue imparable.

¿Qué me dicen de Checo Pérez que debutó con Red Bull en Formula Uno? Los triunfos del Canelo Alvarez, devolviéndole nuevamente la supremacía al boxeo mexicano.

Me dio gusto que en el americano ganaran el Súper Bowl los Bucaneros de Tampa con Tom Brady, quien ha roto todos los récords para un quarterback de la NFL. Las 103 victorias de Lewis Hamilton en la F1 y el triunfo cardíaco de Max Verstappen para ganar el campeonato de pilotos este año en Abu Dhabi. La Serie Mundial, bien merecida para los Bravos de Atlanta.

Solo nos queda terminar este año con salud.

Esperaremos el nacimiento de una verdadera oposición que nos enseñe otra película y revierta  lo malo y lo feo de este autoritario régimen.— Mérida, Yucatán Twitter:  @ydesdelabarrera


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