Tema olímpico. Como ya lo había comentado el viernes pasado, la ceremonia de inauguración resultó como pronosticaba: algo más que ecléctica y pasada por agua. La Ciudad Luz vivió una de las inauguraciones más raras y largas que he visto (4 horas).
Para los televidentes, fue dividida en capítulos, donde los enunciados en algunos casos trataban de coincidir con los performances que se escenificaban en el Sena, en sus orillas o en algún otro escenario montado para la televisión.
Festivite
Llamó la atención el capitulo de “Festivite” en donde un grotesco performance se dio lugar con todo tipo de analogías representadas por el dios del vino y el de la fertilidad, en un ensamble que de plano evidenció falta de tacto para lograr las parodias, que si bien eran bufas, no había necesidad de llegar a tanto para sublimar la festividad.
Proliferó el ambiente lésbico gay con todo el alfabeto de la diversidad para subrayar la “nueva normalidad sexual” que culminó con la representación de la Última Cena y un elenco drag queen. No es que sea conservador, entiendo perfecto que el mundo ya cambió, pero es una justa olímpica que no tiene nada que ver con muchos de los temas abordados que ni los cronistas entendían lo que estaba pasando… como el hombre corriendo por los techos, el caballo en el Sena, el ángel sentado en el río tocando un instrumento.
Fueron las ocurrencias de Thomas Jolly, un queer (persona que puede cambiar a cualquier género sexual) que quiso demostrar que la creatividad puede salirse del huacal convencional, pero creo que trasgredió algunos parámetros y medio mundo se le echó encima en las redes sociales.
Originales escenarios
El desfile de barcos con las delegaciones de cada país, pasado por un aguacero que duró casi toda la inauguración, dio la nota original, pero lo verdaderamente impactante fue el pebetero que se encendió en un globo y se elevó unos metros para que se viera desde cualquier lugar.
Los Juegos se han caracterizado por desarrollarse (no todos) en lugares abiertos acondicionados para disfrutar de una Olimpiada que deja ver París con toda la majestuosidad que nos abre las puertas de su historia, su cultura, su arte.
La belleza también compite
Lo interesante hasta ahora en los deportes lo hemos visto, por ejemplo, en la natación donde no han caído nuevos records olímpicos (cosa rara) ¿será porque ya no está Michael Phelps?
En gimnasia, los Estados Unidos comienzan con la supremacía después del escandalazo de las gimnastas violadas y el encubrimiento de la USA Gymnastics.
Me ha gustado mucho el tiro con arco, donde México ha destacado. Da emoción presenciar todos estos deportes que solo se ven juntos cada cuatro años. El esfuerzo atlético que se requiere en las distintas especialidades representa muchas horas, muchos años de entrenamiento para implantar records ya sean olímpicos o mundiales, además de la preparación, también se ven atletas guapas que se preocupan además por tener un look bello como la corredora alemana de relevos Alica Schmidt, considerada como la atleta más sexy del mundo; la veremos en los 4×400 femenil. Las pruebas de salto con pértiga serán otra manifestación que combina la belleza con la destreza.
Esperaremos el cierre de estos Juegos donde no faltará el comentario de algún tema olímpico.— Mérida, Yucatán, 5 de agosto de 2024
X (antes Twitter): @ydesdelabarrera
