BERLÍN (EFE).— La semana de la moda de Berlín, una iniciativa de la industria textil alemana centrada en lo alternativo y los nuevos talentos, abrió ayer sus puertas dispuesta a hacerse un hueco apostando por lo sostenible y lo original.
La cita, que espera atraer a unas 100,000 personas entre ayer y hoy incluye a nombres reconocidos como Ivanman, Riani y Bogner, aunque se concentra en las promesas del sector, como el de origen germano-polaco Dawid Tomaszewski.
La semana de la moda, en el que participan unas 2000 empresas, principalmente alemanas, no es una feria al uso, sino más bien una yuxtaposición de actos independientes para distintos gustos, estilos y mercados que se extiende por toda la capital alemana.
“La semana de la moda es hoy en día un encuentro amistoso y estratégico de muchos actos”, detalla Anita Tillmann, miembro de la directiva del Consejo de la Moda de Alemania.
“Es creativo, innovador y orientado al futuro”, aseguró la experta.
La responsable de Economía de la ciudad-estado de Berlín, Ramona Pop, destacó que la iniciativa apuesta por la sostenibilidad y la innovación y así puede mantenerse “de una forma impresionante” al nivel de otras semanas de la moda de otras capitales.
Entre las curiosidades destacaron la puesta a la venta de unas zapatillas de Adidas de edición limitada que sirven a la vez como abono anual del transporte público en Berlín.
También sobresale la campaña que ha lanzado la policía de la capital alemana, con modelos ataviados con los uniformes de los agentes, y que remite, a los interesados en el atuendo, a inscribirse en el cuerpo.
La industria textil es la segunda mayor de Alemania en el sector de los bienes de consumo y acoge a unas 1,400 empresas y unos 135,000 empleados, según la Asociación Textil y de Moda de Alemania.
