El presidente de la Confederación USEM, Francisco Javier Solana Lozano, destaca el fortalecimiento de la estructura empresarial en Yucatán, el compromiso del sector con el bien común y la necesidad de consolidar un entorno de paz y certidumbre en el país.
De visita en Mérida con motivo de la toma de protesta de Miriam Arcila Sosa como presidenta de USEM Yucatán, Solana Lozano subraya que actualmente existe “un consejo muy robusto, de gente muy talentosa”.
En una entrevista con Diario de Yucatán, el dirigente nacional puntualiza que las asociaciones locales han mostrado una creciente madurez y compromiso.

“Estamos muy contentos porque vemos cómo las asociaciones locales con base en todos los talentos empresariales están sumándose, trabajando en la construcción del bien común”, indica.
También detalla que la oferta de valor de USEM incluye cursos de formación y programas de comunidad empresarial con un objetivo claro.
“Lo que buscamos es humanizar al mundo del trabajo, que se pueda poner a las personas en el centro de nuestro crecimiento empresarial”, declara.
Esta visión coloca tanto a clientes como a colaboradores en el centro de la actividad económica.
“Ya sea tanto clientes porque a ellos nos debemos, de ellos comemos, ellos pagan un producto, un servicio, como nuestros colaboradores, porque son los que han elegido trabajar con nosotros, sumarse a servir a esos clientes, aportando lo más valioso que es su tiempo, su talento junto al liderazgo de los empresarios”.
Involucramiento empresarial
El objetivo, comparte, es contar con “empresas cada vez más productivas, más humanas y plenamente involucradas en el desarrollo social de la comunidad”.
Sobre el impacto de los cambios políticos en México, Solana Lozano considera que la incertidumbre no es exclusiva del país.
“Los cambios no son nada más en México, son mundiales”, afirma, aunque reconoce que existe un entorno complejo.
“Nadie sabe para dónde vamos, hay mucha incertidumbre en el mundo, dada por otros países y también mucha incertidumbre en el país”.

En este contexto, el entrevistado destaca el papel de los empresarios como agentes de cambio social.
“Arriesgarte, entrarle al trabajo con el riesgo que con-lleva en una situación de incertidumbre y expón tu patrimonio, híjole. La verdad es que no cualquiera”.
Círculo virtuoso
El ecosistema empresarial debe convertirse, enfatiza, en “un círculo virtuoso, de generación de riqueza en todos los sentidos, riqueza económica, riqueza social, riqueza familiar, espiritual”.
Respecto de los programas sociales, el directivo empresarial reconoce la pertinencia de algunos apoyos, como los dirigidos a adultos mayores, pero expresa reservas sobre otros esquemas enfocados en jóvenes.
“Hay otros programas como los dirigidos a los jóvenes que me preocupa un poquito; siento que deberían estar orientados a que estudien, a que se desarrollen, a que logren resultados”.
No obstante, manifiesta disposición al diálogo.
“Creo que se están dando algunas señales de querer dialogar con el mundo empresarial, entender esta dinámica. Bueno, estamos abiertos”.
“Finalmente el país es de todos. En el país vivimos muchos y nos tenemos que preocupar entre todos y todos porque el bien común cuesta”, precisa.
En materia de seguridad, el presidente de USEM informa que recientemente participaron en Guadalajara en el encuentro “Diálogos por la Paz”, donde se presentó el distintivo “Empresas por la Paz”.
Durante el encuentro, también se escucharon testimonios que evidencian la gravedad de la situación de violencia en el país, como el de las madres buscadoras.
Sin embargo, consideró que existen señales alentadoras desde la sociedad civil.
“Momentos como esos, testimonios como esos, experiencias como esas dan esperanza de que desde la sociedad se está trabajando de manera muy importante”.
Solana Lozano recalca que la construcción de un país más seguro es una responsabilidad compartida.
“La esperanza de que nos merezcamos y nos procuremos un México más seguro está ahí y en serio nos los merecemos todos”, concluyó.
