Su mural en la entrada del ITM cumple ocho años
“No, no le cambiaría nada, su espíritu, esencia e ideales siguen tan vigentes como entonces, y aunque he madurado como artista, no cambiaría ninguno de sus elementos”, dijo el artista plástico Víctor Argáez Sánchez al referirse al mural “Integración Social” que adorna la fachada del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM), el cual cumple ocho años de su entrega a la comunidad tecnológica.
Fue el 5 de enero de 2012, en el marco de la ceremonia conmemorativa de los 50 años del ITM cuando la obra de poco más de 20 metros de largo y 6 metros de alto quedó inaugurada tras casi medio año de trabajo entre planeación, realización y acabado.
Quedaba así concluida la obra monumental más grande (en dimensiones) en la carrera del pintor, quien contó con el apoyo del grupo Círculo Verde conformado por Verónica Cimé Kú, Roque Narváez Chan, César Celis Cocom, Juan Gabriel Noh Moo y Ramón León May.
Entrevistado por el Diario, el autor aseguró estar muy emocionado de que ésta sea una de sus obras más vistas (la calle 60 Norte es una de las vías más transitadas de la ciudad).
Recordó que el espíritu del mural queda de manifiesto en sus elementos, un pueblo representado por un hombre que transforma su entorno para abrir mejores oportunidades para el desarrollo de los jóvenes a través de la preparación y el estudio.
“A ocho años de su inauguración no, no le cambiaría nada, su esencia, espíritu e ideales siguen siendo los mismos. Los artistas maduramos y al cabo del tiempo, cuando hacemos esa retrospectiva que nos muestra el camino seguido, a veces pensamos que las cosas pudieron haberse hecho mejor, usar otro material, otros colores, técnicas, pero en este caso no le cambiaría ningún elemento, su mensaje está muy vigente hoy día. Quizá a casi 10 años necesite un mantenimiento general o retoque para preservarlo, fuera de eso nada más”, finalizó.— Emanuel Rincón Becerra
Significado
El mural “Integración Social” mide de 20.5 por 6 metros. En su momento, el pintor Víctor Argáez Sánchez explicó que su obra “marca a ese joven que viene con mucho esfuerzo desde su casa a luchar, a hacer una carrera y a integrarse al desarrollo social de los pueblos; el mural es universal, al ubicarse en el símbolo de trabajo”.
Detalles
La obra refleja la relación de los jóvenes con la ciencia y el entorno del instituto, detalló el yucateco: se aprecia un libro con la leyenda en latín “In hoc signo vinces”, lema de la institución; detrás del libro hay unos niños que observan y debajo de él hay un engranaje que un joven ajusta con una llave, símbolo de trabajo, control de situaciones y el alma máter del conocimiento; el engranaje es símbolo del movimiento perfecto y el acomodo en el tiempo preciso; en la mano izquierda del joven ondula una antorcha que con su luz ilumina los pueblos del Mayab.— Fuente: dgest.gob.mx
