Con todo el ánimo y un gran entusiasmo de por medio se prepara la celebración del Festival “Luz, Magia y Color”, a beneficio de Pastoral del Amor, luego de dos años de suspensión del evento, debido a la pandemia.
Ayer, poco más de 50 dirigentes de grupos y madres de familia se dieron cita en la sede de Pastoral del Amor, para inscribirse y escuchar los pormenores de la planeación del Festival, el cual se realizará el 27, 28 y 29 de enero.
La sede, como en cada edición, será el Gran Salón del Club Campestre.
Más de mil participantes
Un comité que encabezan Beatriz Carrillo, Martha Mier y Terán y Claudia Marín Morales es el encargado de la organización del Festival, en el que se espera la participación de 1,200 niños, aproximadamente.
María Elena Manzanero Arjona de Molina, presidenta del Consejo de Pastoral del Amor, destaca que están muy contentos de la respuesta que la sociedad ha dado a este proyecto, ya que incluso creció la demanda para participar en cuanto al número de grupos y niños.
Señala que ante la suspensión del Festival por dos años, muchas madres de familia desean ver a sus hijos bailar en el escenario de “Luz, Magia y Color” y esto ha hecho que se incremente el número de grupos, sobre todo de los más pequeños, de modo que la actividad del domingo 29 será más larga que en ediciones pasadas.
Precisa que antes el baile del domingo se iniciaba a las 12 del día y concluía una hora y media después, pero en el Festival que se prepara para enero están contemplando que empiece a las 11 de la mañana y termine alrededor de las tres de la tarde.
María Elena agradece la colaboración por parte del Club Campestre, que accedió a ampliar el horario del uso del Salón para este fin, pese a los inconvenientes que causa a los socios, pero conscientes de que se trata de una labor altruista para apoyar a los más vulnerables y necesitados.
Los gastos del albergue, en aumento
La religiosa Patricia Villanueva Rosado, de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas al Servicio de los Pobres y directora de Pastoral del Amor, puntualiza que los gastos por medicamentos se han incrementado 80 por ciento.
Cuenta que, aunque ella no estuvo en los tiempos difíciles de la pandemia, ya que apenas hace 10 días que retornó al albergue como directora, sabe por voz de sus compañeras que enfrentaron momentos muy complicados por la falta de recursos y también por la compleja situación de salud que se enfrentaba.
Expresa que pese a que se establecieron medidas para evitar que las 16 personas vulnerables que tienen albergadas se enfermaran, el virus hizo de las suyas, los pacientes que atienden se enfermaron de Covid-19 y dos de ellos fallecieron a causa de la enfermedad.
La mayoría de las personas que atienden no pueden valerse por sí solas, por lo que las cuatro religiosas del lugar, junto con otras tres que llegaron a prestar ayuda, se hicieron cargo de la atención de todos ellos, ya que el personal de apoyo fue mandado a sus casas para evitar que se contagiaran de Covid.
Indica que se han superado esos momentos críticos, incluso empresas que los apoyan con donaciones en especie de pan o fruta, por ejemplo, dejaron de enviarles apoyos.
Siente que se van recuperando poco a poco con ayuda de los voluntarios y la realización del “Festival Luz, Magia y Color” es una aliciente de que las cosas irán mejor.
La religiosa, al dar la bienvenida a las damas que ayer se presentaron a la junta del Festival, les agradeció por participar con devoción y alegría en el evento.
Sobre la venta de boletos para el baile precarnavalesco, María Elena apunta que los padres de familia son quienes adquieren la mayor parte de las entradas, y los excedentes se venden en los ensayos generales, en enero. La cuota de colaboración será de $400 por persona.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
