Pastoral del Amor es una obra que necesita muchas manos y recursos económicos para ayudar a las personas con discapacidad que viven en su albergue.
Se trata de una obra a cargo de la Congregación de las Hermanas Concepcionistas al Servicio de los Pobres, que llegaron al país hace 26 años en respuesta al llamado del padre Dionisio O’Brien para ser esa “presencia maternal” en Pastoral del Amor.
La religiosa yucateca Martha Patricia Villanueva Rosado, superiora de la congregación en la localidad y directora de Pastoral del Amor, lleva dos décadas siendo parte del trabajo directa o indirectamente.
Pastoral del Amor brinda atención a 16 personas con discapacidad intelectual que en la actualidad viven en el albergue “San José”.
La congregación llegó a México hace 26 años con la encomienda de atender Pastoral del Amor. “Fuimos invitadas por el arzobispo Emilio Carlos Berlie Belaunzarán (ahora emérito)”.
La religiosa Martha Patricia Villanueva se incorporó a la obra en 1999, pero después viajó a Portugal para formarse y realizó misiones en Timor-Leste (en Asia) y en Roma. Durante 10 años estuvo en la ciudad de Reforma, Chiapas, y regresó a Pastoral del Amor en 2005.
Cambió su pensar
Afirmó que los caminos de Dios son muy grandes y a veces muy extraños “porque nunca imaginamos qué es lo que nos tocará vivir”.
“La experiencia de Pastoral del Amor es realmente muy hermosa, sin embargo antes de estar aquí sentía cierto recelo del contacto con las personas con discapacidad; cuando llegué aquí me impresionó, me costó trabajo adaptarme, pero cuando uno le toma amor a las cosas todo se hace más fácil”.
El fundador de Pastoral fue el sacerdote Dionisio O’Brien, de los Misioneros de Maryknoll. “Cuando nos impartía alguna formación siempre nos decía que estos niños son como ángeles, porque no tienen pecado, no tienen el uso de la razón para cometer pecados”, indica.
Para ella, es un privilegio trabajar para los estos niños; “no es fácil, es muy cansado pero al fin y al cabo es reconfortante”.
“Son niños desprotegidos, han sufrido el rechazo y el maltrato de sus papás; tienen mucha necesidad de afecto y protección y aquí ellos se sienten familia”, asegura.
La tarea es ardua: hoy día son cuatro religiosas que están al frente del albergue, pero se necesita de cuidadoras y del personal de la oficina, “es un engranaje que se tiene que mover para dar el resultado”, dice.
En estos momentos hay 16 personas en el albergue atendidas por maestros de educación especial, terapistas, un doctor y un psiquiatra. El gobierno ayuda ofreciendo servicios en el Hospital Psiquiátrico y el DIF.
Los orígenes de Pastoral del Amor
La historia de Pastoral del Amor se inició con la Catequesis especial. Entró en nueva fase cuando abandonaron a un niño en la capilla de Santa Lucía, donde se impartía la catequesis.
“Las que eran catequistas se quedaron con el niño y empezaron a buscar un lugar dónde tenerlo, así empezó Pastoral del Amor”.
“Nuestra congregación tiene el lema de ser presencia maternal de María y creo que esa parte de ser madre es la más grande alegría que podemos tener con ellos”.
Indica que si los huéspedes se enferman o se lastiman, como cualquier mamá tienen el instinto de protegerlos; “la mayor alegría es la realización como madre a través de ellos, es darles una vida digna”.
“Esa maternidad espiritual se vive al 100 por ciento”. En enero de 2023 llevarán al cabo el Festival “Luz, magia y color”, el cual es el evento que más recursos les provee para el sostenimiento de la obra. Para mayor información, se puede llamar o enviar un mensaje de WhatsApp al número 9999-24-58-99.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
