CIUDAD DE MÉXICO (AP).— Los científicos calculan que solamente quedan ocho vaquitas marinas en el Golfo de California, único lugar del mundo donde vive el cetáceo más pequeño y en grave peligro de extinción, advierte la agrupación ambientalista Sea Shepherd.
Pritam Singh, presidente del colectivo, dice que su tripulación no ha visto ninguna vaquita en tres docenas de recorridos realizados este año por la que se considera la última área del Golfo donde vive la especie. Sin embargo, afirma que científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza revisaron imágenes tomadas a finales de 2021 que sugieren que ocho adultos y quizás una o dos crías todavía se encuentran en el Golfo, también conocido como Mar de Cortés.
Tráfico ilegal de vaquitas marinas
Las vaquitas se ahogan en redes ilegales colocadas por pescadores para atrapar totoabas, pez cuya vejiga es un manjar en China y se vende en miles de dólares el kilo.
El gobierno mexicano es criticado por sus insuficientes esfuerzos para mantener libre de pesca la zona de tolerancia cero del refugio de la vaquita, pero Singh afirma que, aunque a principios de este año había en el lugar muchos pescadores, la coordinación entre Sea Shepherd y la Marina mexicana ayudó a reducir el número de las pequeñas embarcaciones.
Frente a las 58 barcas detectadas por Sea Shepherd el primer día que el grupo patrulló la zona en este año, los 35 detectados el segundo y los 27 del tercero, en su viaje más reciente los números se han reducido a entre una y tres naves por jornada.
“Ésa es una gran noticia”, subraya Singh. “Le da una oportunidad a la vaquita”.
El año pasado el gobierno mexicano abandonó la política de una zona de tolerancia cero en el alto Golfo. Luego introdujo un sistema gradual de penalizaciones por la presencia en la zona en repetidas ocasiones.
Durante años, México dependió de los barcos de Sea Shepherd para eliminar la mayoría de las redes ilegales que atrapan y ahogan a las vaquitas y hacía muy poco para combatir los ataques violentos de los furtivos a los barcos ambientalistas. El grupo calcula que eliminó en torno a un millar de redes en los últimos seis años.
Sea Shepherd abandona el Golfo
Los ecologistas se vieron obligados a abandonar el Golfo en enero de 2021, después de un ataque en el que los pescadores embistieron una de sus embarcaciones. Uno de los hombres de mar murió posteriormente, al parecer a causa de las heridas sufridas en ese ataque.
Desde entonces, el trabajo de ubicar y retirar las redes se ha dejado en gran medida a la Armada de México, que operaba basándose en reportes de los activistas. Las autoridades permitieron que el colectivo regresara al Golfo cerca de un año después de que lo obligaran a salir, pero ya no les autoriza a retirar las redes ilegales.
En febrero, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos presentó la primera denuncia ambiental contra México por no proteger a la vaquita marina y señaló que había pedido una “consulta sobre el medio ambiente” con el país, en lo que sería el primer caso de este tipo bajo lo establecido en el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, el T-MEC. Las consultas son el primer paso en el proceso de resolución de disputas de este pacto comercial que entró en vigor en 2020. De no resolverse, podría derivar en sanciones comerciales.
Tras el anuncio, la Secretaría de Economía de México reafirmó el compromiso del gobierno “con la correcta implementación del T-MEC y las responsabilidades adquiridas dentro del mismo”.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha expresado su interés en encontrar un equilibrio entre los intereses de los pescadores y las especies en peligro de extinción, algo que, opina, se puede conseguir.
