HUNUCMÁ.— Con globos, papel picado, el repicar de las campanas y el estallido de voladores, en un ambiente marcado por la algarabía y la tristeza al mismo tiempo, ayer en la mañana fue despedida la Virgen de la Asunción de Tetiz tras la misa celebrada por el párroco Cristian Uicab Tzab, acompañado de los sacerdotes Abelardo Ceballos y Félix Tec Chi.
Desde temprano y pese al frío, cientos de fieles y personas de la tercera edad bien abrigados acudieron para despedirse de la venerada imagen, que portaba un vestido blanco con aplicaciones doradas, capa roja con encajes dorados, mantilla blanca, corona y rosarios.
Algunos acudieron antes de dirigirse a sus centros de trabajo, mientras que otros llegaron para participar en la celebración eucarística.
También arribaron devotos provenientes de las comisarías de Sisal y de comunidades cercanas a Hunucmá, quienes acompañaron a la Virgen en su regreso al santuario teticeño.
Posteriormente de misa, a las 7:15 de la mañana inició el recorrido de aproximadamente ocho kilómetros.
Durante el trayecto se rezó el rosario y se entonaron cantos. Al llegar a la entrada de Tetiz, la efigie fue entregada a sus custodios vestidos de blanco, quienes la cargaron por algunas calles del municipio hasta su altar. A mitad del camino un mariachi se sumó al recorrido interpretando cantos de alabanza, entre ellos “Granito de Mostaza”, que los peregrinos entonaron con entusiasmo.
Numerosos fieles ya esperaban a la santa patrona e incluso algunos estaban afuera del templo, el cual estaba lleno.
A las 11:30 de la mañana, la Virgen de la Asunción llegó a la entrada de la iglesia, donde el padre Uicab Tzab procedió a coronarla, mientras caía una lluvia de papel picado y globos preparados con esmero por los teticeños para recibirla nuevamente en su casa, tras 22 días de estancia en Hunucmá, cumpliendo así con su visita anual.
Seguido se ofició la misa de bienvenida en un campo frente a la iglesia, donde se instaló un templete para colocar la imagen. En la celebración participaron los sacerdotes Félix Tec Chi, en su calidad de vicario, los sacerdotes Uicab Tzab, Miguel Novelo, entre otros.
Durante su mensaje, el padre Uicab Tzab agradeció a los católicos por el acompañamiento brindado desde el pasado 18 de enero hasta ayer, destacando que una vez más se reafirma la fe y el amor a María.
Al término de la celebración eucarística dio inicio la verbena popular.— María Inés Castilla Quintal
