MÉRIDA.- “Por la gracia soy lo que soy, es decir obispo, sólo espero que esta gracia no resulte vana en mí”, expresó el nuevo obispo auxiliar de Yucatán, Mario Medina Balam, en la parte final de la ceremonia  que lo convirtió en integrante del episcopado, en el salón Chichén Itzá del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, ante cinco mil personas y cerca de 200 prelados. 

“Agradezco a Jesucristo nuestro Señor que me ha llamado a formar parte de sus amigos cercanos como sucesor de los apóstoles. 
Les confieso que el amor de Dios manifestado en tantas muestras de afecto y cariño me sobrepasan. Gracias por su oración que me ha ayudado a prepararme, para este momento. 

“Como lo he manifestado antes, con su oración, me siento como blindado contra el mal, contra el malo y a la vez protegido por la gracia de Dios. Por favor no dejen de orar”, exhortó el prelado.

Medina Balam compartió que tenía intenciones de volver a servir en Yucatán como un cura de pueblo, dentro de  unos cinco años, después de jubilarse como profesor de la Universidad Pontificia de México,  “pero el Señor Jesús ha querido que yo adelante mi vuelta”. 

“Con entusiasmo vengo como padre, como hermano, como amigo, para unirme a la construcción del reino de Dios, en estas tierras del Mayab, como obispo auxiliar número dos me pongo a las órdenes de monseñor Gustavo (Rodríguez Vega), arzobispo de Yucatán, para caminar juntos como el señor Pedro (Mena Díaz), obispo auxiliar número 1, y los demás vicarios episcopales, con todo el presbiterio, los diáconos, los consagrados hombres y mujeres y los agentes laicos de pastoral. 

“Vengo con la conciencia de que el Episcopado es un servicio, no un honor, como lo dijo el pontifical romano, que a su vez se inspira en un sermón que san Agustín predicó en la ordenación de un obispo. Por eso si alguna vez me equivoco o falto a la caridad, no duden en corregirme, solo les pido que lo hagan en privado y no a través de las redes sociales”. A concluir esta estrofa recibió sonrisas y también caluroso aplausos. 

Agradecimiento del nuevo obispo auxiliar de Yucatán

El sacerdote agradeció al arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, que presidio la ordenación y le confirió el orden episcopal, a monseñor Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico en México, por hacer presenta al papa Francisco y por sus sentidas e iluminadoras palabras; a monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa, compañero del Seminario y buen amigo. 

El sacerdote también dirigió varios agradecimientos a prelados, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, monaguillos; su padre Gonzalo, hermanos, entre ellos el padre Martín, y familias; así como un especial recuerdo a su mamá (Juana Evangelina) y su hermano Fernando ya fallecidos. También dio gracias a los que estaban presentes ya sea físicamente o a través de redes sociales o los medios de comunicación social. 

Al prelado se le quebró la voz cuando se refirió a su mamá y hermano que “lo miran desde el cielo” y agradeció a los vecinos de su pueblo y comisarías que conforman la parroquia de Abalá, entre otros. 

El obispo originario de Abalá, Yucatán, también habló en lengua maya durante la ceremonia, en la que estuvieron las imágenes del Cristo de Amor de Kinchil; la Virgen de la Estrella, de Peto; y San Juan Bautista, de Abalá, que llegaron antes de la misa de ordenación, en medio de cantos de  animación. 

La ceremonia de ordenación del obispo auxiliar de Yucatán

La procesión de entrada se realizó pocos minutos después de las 11 horas, con el turiferario, navetero, cruz, ciriales y evangeliario, seguidos de los presbíteros concelebrantes, el obispo Mario Medina, flanqueado por sus presbíteros asistentes, su hermano martín y el sacerdote Alberto Ávila Cervera. Detrás de ellos estuvieron los obispos coconsagrantes, monseñores Spiteri y Patrón Wong y, finalmente, el arzobispo de Yucatán, ordenante principal. 

Monseñor Gustavo Rodríguez dio la bienvenida a los arzobispos  y obispos participantes, así como al Nuncio Apostólico en México y al arzobispo de Xalapa. El prelado leyó el nombre de todos los prelados celebrantes. 

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Luego la celebración incluyó la primera lectura. Después de ella, la ceremonia continuó con los ritos iniciales, que fueron la profesión de fe y el juramento de fidelidad al asumir un oficio que se ha de ejercer en nombre de la Iglesia. 

Después de que monseñor Medina Balam hizo la profesión y el juramento, firmó con puño y letra ambos documentos recitados, que se pusieron sobre una mesa y que fueron llevados por el presbítero Pedro Novelo López, canciller de la Arquidiócesis de Yucatán.  También firmaron los  monseñores Gustavo Rodríguez, Joseph Spiteri y Jorge Patrón. Al concluir se entonó el Gloria. 

Luego siguieron con la oración colecta, liturgia de la palabra, secuencia de la Pascua y  proclamación del Evangelio según San Juan. Después comenzó la ordenación episcopal con la invocación al Espíritu Santo y la liturgia de ordenación, que incluyó la colocación del libro de los Evangelios sobre su cabeza. 

Hermano del nuevo obispo pide que lo ordenen

A continuación se realizó  la presentación de Medina Balam frente al arzobispo, quien estuvo acompañado  de su hermano sacerdote Martín y el padre  Ávila Cervera. 

Como marca el rito, Martín Medina Balam solicitó al arzobispo que ordenen obispo al presbítero Mario. “¿Tienen el mandato apostólico?”, preguntó el arzobispo y la respuesta fue: “Lo tenemos”. 

La bula papal fue leída por monseñor Roberto Lucchini, primer Consejero de la Nunciatura Apostólica en México.  A continuación, monseñor Medina Balam  recibió la bula papal y la mostró a los obispos presentes y al pueblo de Dios presente. La ceremonia continuó con la homilía a cargo del Nuncio Apostólico. 

Monseñor Mario Medina al mostrar la bula papal

En su mensaje, Joseph Spiteri dijo que tendrá una ayuda pastoral cualificada en la persona de otro hermano obispo auxiliar (Mario Medina Balam), junto con el obispo Pedro Mena Díaz, para guiar, enseñar y santificar al pueblo de Dios. 

“Estoy seguro que ustedes sabrán recibir con gozo en espíritu de fe, en comunión al nuevo obispo don Mario”, agregó. Dijo que le ofrecerán todo el apoyo necesario con su oración y cariño y con una colaboración responsable en su nuevo ministerio apostólico. 

“Sé cuánto ustedes quieren a la Iglesia y a sus pastores, a sus obispos”, dijo y añadió que ese cariño se nota cada vez que el padre obispo visita a sus parroquias. “Sabemos que los obispos son sucesores de los apóstoles, a quienes Jesús confió la continuación de su misión en la tierra”, dijo entre otros conceptos. 

Luego continuaron con la promesa del elegido y delante de monseñor Gustavo Rodríguez se puso el ordenante al que le formularon varias preguntas y a las que respondió “sí quiero”.

Monseñor Medina Balam. nuevo obispo de Yucatán

 La antigua regla de los Santos Padres establece que quien ha sido elegido para el Orden Episcopal sea previamente examinado ante el pueblo, sobre su fe y su futuro ministerio. Luego monseñor Medina Balam se postró en el suelo, para continuar, con las letanías a los Santos.

 Al concluir el canto de las letanías, el arzobispo de pie y con las manos extendidas dijo:

“Escucha, Señor, nuestra oración, para que al derramar sobre este siervo tuyo la plenitud de la gracia  sacerdotal, descienda sobre él la fuerza de tu bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén”. Luego, monseñor Medina Balam se levantó, se acercó al arzobispo y se arrodilló ante él. 

El arzobispo con mitra impuso en silencio las manos sobre la cabeza del elegido. A continuación, acercándose sucesivamente, lo hicieron los demás obispos con mitra también en silencio, quienes después regresaron a sus lugares.

La ceremonia de ordenación del nuevo obispo

 Seguidamente el arzobispo recibió el libro de los Evangelios y lo impuso abierto  sobre la cabeza del elegido. El libro  fue sostenido por diáconos. Con el elegido arrodillado ante él,  el arzobispo ya sin mitra, dijo con las manos extendidas la Plegaria de Ordenación. Los demás obispos  ordenantes, sin mitra, permanecieron junto al prelado.

 Concluida la Plegaria de Ordenación se retiró el libro de los Evangelios, sostenidos sobre la cabeza del elegido. Siguieron, con la unción de la cabeza del elegido y con el santo crisma, a cargo de monseñor Gustavo Rodríguez. 

Después, el arzobispo entregó el libro de los Evangelios a monseñor Medina Balam.  Le dijo: “Recibe el Evangelio y proclama la palabra de Dios  con sabiduría y perseverancia”. 

Mitra y báculo del nuevo obispo auxiliar de Yucatán

La ceremonia de ordenación siguió con la entrega de  las insignias: anillo, mitra y un báculo de madera. Después, la misa continuó como de costumbre y el nuevo obispo se sentó en primera fila, a un lado del arzobispo de Yucatán y el Nuncio Apostólico en México.  El ordenado, dejando el báculo recibió el beso de paz. 

Terminada la oración después de la Comunión, el nuevo obispo auxiliar, con la mitra y el báculo y acompañado por el Nuncio Apostólico y monseñor Patrón  recorrió las instalaciones del lugar en donde se celebró la misa, bendiciendo a todos. Al concluir ofreció un mensaje. Por último, monseñor Gustavo Rodríguez impartió la bendición solemne. 

La familia de monseñor Medina

A la celebración asistieron 200 sacerdotes diocesanos, de otras entidades y del extranjero, amigos del obispo Medina Balam; de la Universidad Pontificia de México; 25 diáconos y  también autoridades estatales y municipales. 

Al concluir el evento, el nuevo obispo auxiliar almorzó con obispos y familiares en el Seminario Menor de San Felipe de Jesús. 

El obispo Mario Medina celebrará una misa el domingo, a la 1 p.m. en la parroquia de El Señor de la Divina Misericordia, con motivo de la fiesta patronal y el sábado 22 de este mes, celebrará en la parroquia de su natal Abalá, a las 6 p.m.