El festival precarnavalesco “Luz, magia y color” está prácticamente listo para llevarse al cabo este fin de semana con la participación de grupos de niños y adolescentes que llenarán de ritmo y alegría el escenario del Club Campestre de Mérida, que será sede del evento como cada año.
Los bailes serán este viernes 19, sábado 20 y domingo 21, en diferentes horarios.
En su primer día, la actividad dará comienzo a las 20 horas con el baile Juvenil, en el que participan alumnos de quinto y sexto grados de primaria, y de secundaria.
Un total de 18 grupos se presentará esa noche.
El sábado, el evento se iniciará a las 19 horas y tocará el turno a los grupos de Prejuvenil —segundo, tercero y cuarto de primaria—. Al igual que en la primera jornada, tomarán parte 18 grupos de baile.
El domingo tocará el turno a la categoría Infantil, integrada por niños de preescolar de cuatro años en adelante. La presentación dará comienzo al mediodía. Son 23 los grupos participantes. A la mitad del evento se hará una pausa de media hora, y después se retomarán las coreografías.
Cada grupo está conformado por 20 integrantes aproximadamente.
Los detalles son compartidos por integrantes del Patronato de Pastoral del Amor, asociación a beneficio de la cual el Campestre lleva al cabo el evento.
Apoyo significativo
La religiosa Patricia Villanueva Rosado, directora general de la Pastoral del Amor e integrante de la congregación de las Hermanas Concepcionistas al Servicio de los Pobres, subraya que la realización del festival precarnavalesco les es de gran ayuda para alcanzar sus objetivos, ya que los fondos recaudados en los bailes equivalen a un 70% de los gastos anuales de la agrupación.
Leticia Roche Cano destaca que el festival “Luz, magia y color” resulta indispensable para sufragar una gran parte de los gastos que se tienen durante el año, por ello durante el confinamiento por la pandemia, cuando los bailes estuvieron suspendidos en 2021 y 2022, fue muy difícil para el Patronato ayudar a solventar gastos en la casa de Pastoral.
Uno de los huéspedes lleva en el lugar casi 50 años y hay dos niños de ocho años que llegaron hace menos de uno.
A quienes aceptan en el albergue son personas desvalidas, sin familia que pueda atenderles, y que tienen una discapacidad intelectual profunda, aunque esto último ha cambiado un poco, ya que ocasionalmente reciben a personas con discapacidades menos severas, como síndrome de Down.
Beatriz Carrillo Reyes, Martha Mier y Terán Gutiérrez, Rebeca Patrón Nocetti y Ligia Mier y Terán Fortuny, también integrantes del Patronato, recuerdan que el evento se realiza desde 1991, así que ésta será la 32a. edición, tomando en cuenta la suspensión de dos años.
La planeación comienza en agosto; en septiembre son las inscripciones de los grupos y la junta informativa para dar detalles del evento y la participación de cada grupo.
Posteriormente, cada grupo se encarga de ensayar y confeccionar sus trajes, mientras que las integrantes del Patronato trabajan en la organización del evento, que cada día reúne a aproximadamente 1,500 personas.
Durante los tres días del Festival, las puertas del club se abrirán dos horas antes del comienzo de cada baile.
Las integrantes del Patronato y la directora de la Pastoral del Amor hacen un llamado a las empresas que quieran unirse a esta causa a ser patrocinadoras, pues aún necesitan colaboradores en este rubro.
También invitan al público en general a conocer la labor de la Pastoral del Amor y la casa, ya que, si bien no todos pueden apoyar de manera económica, hay otras formas de apoyar la causa.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Su labor
La casa de la Pastoral del Amor tiene bajo su resguardo a 17 huéspedes con discapacidad, que viven en el lugar y son atendidos todo el año. A estas personas se les cubren todas sus necesidades, desde las más básicas como la alimentación y otras como terapias y medicamentos.
