VIENA (EFE).—El Festival de Salzburgo, uno de los eventos de música, ópera y teatro de más prestigio del mundo, se inicia hoy con el lema “Nací en la muerte”, tomado de “Fin de partida”, del dramaturgo irlandés Samuel Beckett, como invitación a reflexionar sobre los extremos de la existencia.
Hasta el 31 de agosto, Salzburgo —cuna de Mozart— albergará 174 funciones en 16 escenarios. Como es tradición, el certamen se abre con el “Jedermann” de Hugo von Hofmannsthal, representado al aire libre frente a la catedral, una obra emblemática desde la fundación del festival en 1920.
El programa de ópera gira en torno a figuras poderosas que afrontan lo inevitable, con producciones de “Julio César en Egipto” (Haendel), “Macbeth” (Verdi), “María Estuardo” (Donizetti) y “Cassandra” (Jarrell).
Las obras abordan temas como la soledad, el miedo, la esperanza y la trascendencia.
Este año se rinde homenaje al compositor ruso Dmitri Shostakovich, a 50 años de su muerte, con interpretaciones de pianistas como Evgeny Kissin y Yuliana Avdeeva, y de la orquesta Utopía bajo la dirección de Teodor Currentzis, quien también conducirá la ópera “Castor et Pollux” de Rameau.
Entre los artistas iberoamericanos destaca la participación de la West-Eastern Divan Orchestra, fundada por Daniel Barenboim y Edward Said y que busca promover la paz entre los jóvenes músicos de Medio Oriente. La orquesta, con sede en Sevilla, tocará junto al pianista Lang Lang.
También participarán el músico catalán Jordi Savall, el Cuarteto Casals y la violinista española María Dueñas, que regresa tras su exitoso debut en 2023. La Orquesta del Mozarteum de Salzburgo, dirigida por el español Roberto González Monjas, interpretará obras matutinas de Mozart.
Este 2025, el festival celebra su edición 105, reafirmando su prestigio.
