Por Jonathan Hellwig* 

Antes de comenzar este artículo, te tengo una propuesta. “Acude a cualquier evento cultural sin pretensiones, te puedes llevar una grata sorpresa”.  

A medida que nos acercamos al final de este 2025, los números de la taquilla en México nos ofrece una numerología clara: una industria que genera dinero, una audiencia que asiste selectivamente y un cine nacional que, pese a su volumen de producción, sigue luchando por encontrar su lugar en la preferencia masiva.

El fin de semana del 11 al 14 reportó una taquilla de 177 millones de pesos. Si bien es una cifra respetable, representa una caída del 33% respecto al fin de semana anterior. Esta desaceleración es natural de las próximas fiestas decembrinas, pero también refleja la dependencia del mercado de los grandes “eventos” cinematográficos para mantener el impulso.

La “nueva normalidad” sigue lejos del promedio histórico

El dato más revelador para la exhibición en general sigue siendo la brecha de recuperación. A pesar de los esfuerzos y la espectacularidad de los estrenos, la asistencia acumulada en salas de cine se mantiene un 32% por debajo del promedio registrado entre los años 2017 y 2024.

Aunque este año se han estrenado un impresionante total de 539 películas, logrando una recaudación anual de 14,115 millones de pesos y 192 millones de asistentes, es evidente que una tercera parte del público que solía asistir a las salas hace unos años, aún no ha regresado o a migrado definitivamente a otras formas de entretenimiento.

Y el cine mexicano: Mucha oferta, poca cuota

El análisis del cine nacional presenta la paradoja más dolorosa del 2025. La producción y el estreno de cintas mexicanas no se detiene; de los 539 estrenos del año, 110 han sido películas mexicanas (representando más del 20% de la oferta total).

Sin embargo, esta abundancia de títulos no se traduce en taquilla.

  • Taquilla generada: 637 millones de pesos.
  • Asistencia: 9.2 millones de personas.

Esto nos deja con una realidad estadística fría: el cine mexicano cierra el año representando apenas el 4.5% de la taquilla total y el 4.8% de la asistencia.

Estamos ante un escenario de alta productividad, pero baja rentabilidad en salas para el cine local. Con 110 películas compitiendo por la atención, el reto para el 2026 ya no es solo “hacer cine”, sino conectar. ¿Cómo logramos que ese 45% crezca? La audiencia está ahí (192 millones de boletos vendidos lo demuestran), pero la fórmula para que el espectador elija el producto nacional sobre el extranjero sigue siendo la gran incógnita a resolver por distribuidores y exhibidores. Mi invitación: Ir al cine y ver la primera película mexicana que encuentres.

Fuentes: FILMM / ComScore

*Delegado de Canacine en Yucatán