MÉRIDA.- En los últimos meses la Unión Europea lanzó la propuesta de reducir el uso de plásticos en el mundo, específicamente con los popotes. Y para sorpresa de algunos el tema que tanto pelaban los ambientalistas se puso en el mechero público y rápido comenzó a crear conciencia en la sociedad.
Pero de acuerdo al grupo ambientalista Ocean Conservancy , los popotes no serían el verdadero problema contaminante de los océanos, sino las colillas de cigarros. Ese residuo fue recolectado 2 millones y medio de piezas, contra 640mil popotes en el 2017.
Las colillas más tóxicas para los peces y otras especies son las que contienen filtros de acetato de celulosa, un plástico que tarda hasta una década en descomponerse.
Hasta el momento diversas asociaciones han presionado a la industria tabacalera para que cesen con el uso de esos filtros y se trabaje en encontrar uno que sea biodegradable, menos tóxico para el consumidor y para las especies marinas.- Redacción Electrónica.
