El primer día del año el servicio de transporte público de la ciudad operó en su horario normal, desde la mañana, pero como es costumbre los 1 de enero hubo pocos usuarios.
Sólo se vio en la calle en las primeras horas de 2018 a personas que retornaban a sus hogares después del festejo en otro rumbo, a gente que iba al trabajo, a unos cuantos disciplinados en su acondicionamiento físico y a quienes pasearon a sus mascotas en los amplios andadores y sombra de los árboles del Paseo de Montejo.
Hubo patrullaje en las calles de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Policía Municipal de Mérida, que en motocicletas, patrullas o camionetas recorrieron las calles, las avenidas y los alrededores de los mercados Lucas de Gálvez y San Benito, pero la ausencia de tránsito y de gente facilitó la labor de vigilancia y la prevención de los delitos.
Sin embargo, esta tranquilidad citadina excepcional y este panorama urbano de ensueño terminará hoy martes cuando todo mundo regrese a sus actividades laborales, cuando los vendedores tomen de nuevo las calles y saturen los corredores de la ex Pescadería y de Correos, y los miles de automovilistas atiborren las calles y avenidas. ¡Bienvenido 2018!— Joaquín Chan Caamal
