Niños y bebés son susceptibles a sufrir un choque térmico causado por las altas temperaturas

Medidas para prevenir un choque térmico

Durante esta temporada de altas temperaturas aumentan los casos de golpe de calor, mareos, deshidratación y enfermedades gastrointestinales, por lo que se recomienda beber agua constantemente, no exponerse al sol de las 12 a las 17 horas, utilizar de preferencia ropa de algodón y no consumir alimentos en puestos ambulantes, señaló la doctora Guadalupe Pinto, directora de la Unidad Médica Familiar No. 49 de Tixkokob del Instituto Mexicano del Seguro Social.

El coordinador de Programas Médicos de la División de Medicina Familiar, Arturo Díaz Hernández, señaló que se debe evitar que los niños permanezcan por tiempo prolongado en vehículos, transporte público, lugares cerrados y con poca ventilación, así como mantenerlos con una hidratación abundante.

En general, indicó, se debe alejar a bebés y niños menores de cuatro años del ambiente caluroso, ya que un menor incrementa su temperatura corporal de tres a cinco veces más rápido que un adulto, lo que lo hace más vulnerable a presentar un choque térmico.

Concepto

El golpe de calor o choque térmico, explicó, se define como un aumento en la temperatura corporal, a partir de los 40 grados, que afecta de manera súbita las funciones vitales, ocasionando un estado de deshidratación con pérdida de agua, electrolitos e incluso, que pone en peligro la vida de los pacientes.

En los últimos días una onda de calor ha afectado a la mayor parte del país.

Ante ello, el especialista del IMSS subrayó que en caso de presentar aumento de temperatura corporal, sed, resequedad en mucosas, boca, mareos, náuseas, aumento en la frecuencia respiratoria y cardiaca, palpitaciones y alteraciones de la conciencia, confusión, somnolencia, desmayos, se acuda inmediatamente al área de Urgencias de su Unidad de Medicina Familiar para ser atendido y evitar complicaciones como daño cerebral, hepático e insuficiencia renal, indica un comunicado.

También recomendó a las madres que tienen hijos menores de un año, a no dejar de amamantar a sus bebés, ya que la lactancia adecuada disminuye el riesgo de presentar golpe de calor.

Asimismo, el galeno capitalino señaló que no se debe esperar a que los niños pidan tomar agua, pues cuando lo hacen es porque se está iniciando un estado de deshidratación leve.

El doctor Díaz Hernández sugirió además mantener ventilada la casa; usar ropa ligera, holgada y de manga larga, utilizar gorra o sombrero; evitar actividades físicas al aire libre e ingerir muchos líquidos, de preferencia agua simple.

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