Orlando Solís Granada se gana la vida vendiendo artículos navideños en el Pasaje a la Revolución, a un costado del Museo Macay.
El señor se instala todos los días en una de las bancas del lugar para vender diferentes objetos elaborados con fieltro. Desde ángeles, pingüinos, campanas, botitas, Santa Claus, además de pulseritas y collares.
El vendedor indica que debido a su diabetes, perdió medio pie derecho y ve con dificultad. Por lo que no le dan un trabajo en alguna empresa. Debido a esto recurre a vender estos artículos que elabora con ayuda de su hermana.
Dice que antes fue diseñador gráfico de algunos medios impresos del estado, pero debido a su condición ya no puede ejercer dicha profesión.
Demuestra que a pesar de las adversidades, uno tiene que hacer lo posible para salir adelante. Nunca rendirse y buscar las maneras de ganarse el pan de cada día.
A Orlando no le gusta pedir caridad. Quiere ganarse los pesos con su esfuerzo, aunque reconoce que necesita apoyo de la gente para que le compre sus productos o que le den trabajo a pesar de su condición alguna empresa, o contar con apoyo de las autoridades.- ABRAHAM BOTE

