Veterano bailador muestra sus dotes en Santa Lucía

Su singular forma de bailar atrae enseguida las miradas de quienes acuden los domingos al parque de Santa Lucía, en el marco de la Bici-Ruta. Alejado de la pista, que es el escenario donde se realizan las tradicionales Serenatas de los jueves, Manuel Buenfil disfruta como pocos el arte de bailar, no hay músculo de su cuerpo que no se mueva y con movimientos que semejan a un robot le da vida lo mismo a un chachachá que a un mambo, cumbia o danzón.

¿Dónde aprendió a bailar?

En los lugares donde se baila, es la única forma de aprender, en salones, en clases, es una acumulación de aprendizajes y después de tanto tiempo, ya tengo la libertad de nada más de escuchar la música y enseguida me muevo de acuerdo al ritmo que tiene.

¿Qué es para usted el baile?

Lo máximo, con el baile yo me pierdo, me voy, la música como que entra dentro de mí, el ritmo igual, y ahí estoy, listo para bailar el ritmo que sea, puede ser mambo y mi cuerpo se mueve de otra forma porque no es mambo, es el ritmo de la música, entonces el ritmo de la música hacia mí, me mueve, no es en si lo que significa la canción, sino el ritmo.

Por eso mi ritmo yo no lo pierdo, me puedo quedar parado una parte y mis manos no pierden el ritmo, ahí lo tienen, entonces paso y lo vuelvo a agarrar otra vez, es escuchar la música y la música te va a decir el ritmo. Un instrumento es el que te va a marcar los movimientos que vas a hacer, uno nada más.

¿De dónde es?

Soy de aquí de Mérida, de la colonia Alemán, tengo 64 años de edad, soy soltero y sin hijos, trato de venir cada semana a Santa Lucía, bailo hasta que termine la música, antes aguantaba hasta seis horas sin parar y hacían apuestas conmigo, para mí el baile es un ejercicio.

¿Tiene pareja de baile?

De pronto encuentro una pareja pero me tengo que retirar, me voy y cuando regreso pues es otra, pero es difícil encontrar una pareja, una pareja tiene que ser muy liviana y que tenga el ritmo, entonces así, sí es fácil bailar con ella.— Luis Iván Alpuche Escalante

¿Prefiere alguna música en especial?

No es la música, es el ritmo, a veces está la música pero no tiene el ritmo, entonces no me inspira moverme, trato de encontrarlo pero no, tiene que tener el ritmo la música, no es en sí el nombre que tiene la música o el intérprete, no, que la música tenga el ritmo ese es el asunto y entonces sí a bailar hasta que el cuerpo aguante.

Y así fue, uno de estos domingos de diciembre en que lo entrevistamos brevemente antes de que el ritmo iniciara de nuevo y su cuerpo, como encendido automático, empezara a moverse otra vez.

 

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