Elevar a rango de ley la prestación de los servicios de intermediación inmobiliaria, combatir el problema de los lotes de inversión y la promoción de una alianza por el desarrollo inmobiliario sustentable en Yucatán serán los objetivos rectores del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Capítulo Mérida.
Aquel tomó posesión la mañana del jueves y la encabezará durante un año el licenciado Enrique Jesús Trava Griffin.
El acto protocolario, encabezado por el alcalde Renán Barrera Concha, se llevó al cabo en la casa club del desarrollo inmobiliario Cabo Norte, asistiendo representantes de las diversas firmas inmobiliarias que tienen presencia en Yucatán.
El 10 de diciembre de 2021 los socios titulares de la AMPI Mérida sostuvieron la asamblea anual ordinaria en la cual Trava Griffin resultó electo como presidente del consejo directivo para el período 2022, relevando en el cargo a Gabriela Chavarría Román.
En esa misma asamblea los socios reformaron sus estatutos para contar con unos más modernos, inclusivos, pero sobre todo para incluir a la responsabilidad social y la sustentabilidad como parte preponderante y permanente en la misión y en el actuar de esta asociación.
En atención a su nueva obligación estatutaria, el presidente electo se dio a la tarea de invitar y formar un nuevo consejo directivo, mismo que quedó estructurado de la siguiente manera:
Enrique Jesús Trava Griffin, presidente; Iván Cervera López, vicepresidente ejecutivo; Aquiles González Chacón, tesorero; Mauricio Moreno Mendoza, secretario ejecutivo; Claudia Pérez Aguilar, vicepresidente de formación integral; Fabiola Tenorio Villanueva, vicepresidente de vinculación institucional; Antonio González Chacón, vicepresidente de Responsabilidad Social y Sustentabilidad y Héctor Castrillo Figueroa, vicepresidente de marketing institucional.
Crecimiento poblacional en Mérida, se registra año con año
En rueda de prensa llevada al cabo poco antes de rendir protesta, Trava Griffin recordó que hoy día el atractivo inmobiliario de Mérida, fundamentado en la calidad de vida que aquí se alcanza y los altos índices de seguridad que la ciudad ofrece, hacen que unas 70 mil personas al año lleguen a la capital yucateca a residir; es decir, unas 20 mil familias se integran a la comunidad cada año.
El fenómeno inmobiliario que es Mérida supone grandes retos en diversas vertientes, no solo se trata de una atractiva oferta inmobiliaria, sino que se deben asumir grandes retos y enormes compromisos en materia de certidumbre, legalidad, infraestructura, servicios, sustentabilidad, tecnología, etcétera.
En ese sentido la AMPI local refrendó su compromiso con los inversionistas que buscan hacerse de un patrimonio en la ciudad.
Con tres objetivos principales
Para ellos, Trava Griffin anticipó que durante este año de gestión enfocará sus esfuerzos a alcanzar tres principales objetivos:
1) La creación de la Ley estatal de prestación de servicios de intermediación inmobiliaria, la cual busca regular esa actividad mediante la creación de una licenciatura estatal que sea indispensable para ejercerla de manera legal.
La profesionalización certificada de los agentes inmobiliarios beneficia directamente a los usuarios.
Los propietarios de inmuebles que quieran vender, aportar o dar en renta un inmueble y los inversionistas que buscan inmuebles para comprar, rentar, recibir aportaciones, desarrollar y demás, merecen un servicio profesional y de calidad cuando de su patrimonio se trate.
2) Una estrategia multidimensional para combatir el problema causado por los llamados lotes de inversión, cuyo auge se ha desatado en los últimos años y en muchos casos son un riesgo al patrimonio de los inversionistas cuando esos terrenos no están respaldados por planes de desarrollo urbano avalados por las autoridades municipales.
A veces los municipios no tiene la capacidad para atender las necesidades y demandas de servicios de los desarrollos que ofrecen estos lotes y, aunque muchas veces se ofrecen con diversos atractivos y amenidades, en ocasiones su distanciamiento con los principales núcleos poblacionales y la falta de infraestructura de vialidades terminan por abaratarse y lesionar severamente la economía de quienes han invertido en ellos.
Estos lotes son un producto muy delicado que debe estar debidamente reglamentado y sustentado para que realmente sea una alternativa de inversión.
3) Generar una alianza por el desarrollo inmobiliario sustentable en Yucatán: que los desarrollos que se ofrezcan en Yucatán no solo cumplan con la normatividad urbanística, sino que respeten el entorno, el medio ambiente, incorporen tecnologías amigables con el suelo, el agua, el aire, las personas, la naturaleza, etcétera.— Emanuel Rincón Becerra
