MÉRIDA.- Luego de varios años de crecimiento sostenido, el mercado inmobiliario en Yucatán está en un momento de estabilización, motivado principalmente por factores macroeconómicos y políticos en los ámbitos nacional e internacional.
Así lo dio a conocer Iván Cervera López, presidente de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Yucatán (AMPI), quien añadió que, a pesar del entorno, el sector se mantiene sano y con perspectivas favorables para el cierre de 2025.
“El mercado venía de muchísima bonanza en 2021, 2022 y 2023. En 2024 empezamos a resentir un poco la desaceleración, no en un sentido técnico, sino en el hecho de que las ventas se alentaron. Sin embargo, el primer trimestre de 2025 cerró en forma positiva”.
El líder inmobiliario consideró que esta etapa es parte de la maduración natural del mercado en la entidad.
Tras casi siete años de crecimiento continuo, el sector ha alcanzado un punto alto desde el cual se prevé una estabilización y eventual descenso moderado, como parte del ciclo económico normal.
“El panorama general es de cautela, pero también de optimismo”, continuó.
“Aunque las ventas han disminuido respecto a los niveles a los que estábamos acostumbrados, siguen existiendo transacciones y eso es una señal positiva. No estamos detenidos”.
En cuanto al resto del año, Cervera López espera que el entorno se siga “desahogando” gradualmente y que el primer semestre cierre mejor que el primer trimestre.
“Todo indica que el segundo semestre se mantendrá en esa línea positiva”.
Riesgo de fraudes en compra-venta sin respaldo legal
Iván Cervera López, presidente de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Yucatán (AMPI), dijo que uno de los retos que afronte el sector es la falta de certeza sobre cuántas personas se dedican a la actividad inmobiliaria en el estado.
Ésta se encuentra en una etapa de estabilización y se espera que el mercado cierre este año con números de bonanza más cercanos a 2023 y 2024, señaló.
Aunque el registro estatal busca ordenar el padrón, hoy se calcula que entre 15 mil y 20 mil personas participan en la compraventa de inmuebles, desde quienes realizan una sola operación al año hasta profesionales de tiempo completo, añadió.
“Cerramos 2024 con cerca de 600 agremiados y actualmente somos alrededor de 500. Esperamos cerrar este año entre 650 y 700 profesionales inmobiliarios certificados”, indicó el dirigente de la AMPI.
Sobre la participación de extranjeros en el rubro, el dirigente explicó que siempre han formado parte del ecosistema inmobiliario local, y mayormente atienden a su propia comunidad.
“No han afectado al mercado. En general, vienen con una cultura de hacer bien las cosas. A veces operan en zonas grises por la falta de normativas claras, pero no representan una amenaza, sino un actor más con el que buscamos colaborar”, señaló el líder inmobiliario.
Frente a los riesgos de fraudes o malas prácticas, Cervera López dijo que la AMPI reforzó su papel como órgano de formación y vigilancia.
“Contamos con un centro de capacitación robusto, con cursos impartidos por expertos. Además, buscamos constantemente alertar a la ciudadanía sobre los riesgos de operaciones sin respaldo profesional. Las víctimas suelen ser los compradores, quienes ponen su patrimonio en juego”, advirtió.
