En Yucatán el 30% de las muertes violentas registradas durante el año pasado serían por suicidios, de acuerdo con las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con ese fatal porcentaje, el estado se colocó como el primer lugar nacional con la mayor proporción de muertes autoinfligidas del total de decesos violentos.
Según con el “Porcentaje de defunciones registradas por suicidio con respecto al total de muertes violentas por entidad federativa”, Yucatán superó por poco más de siete puntos porcentuales a Aguascalientes y Coahuila, que ocuparon el segundo y tercer lugares a escala nacional en esta estadística, con 22.7% y 20.7%, respectivamente.
En comparación con sus vecinos peninsulares, Yucatán duplicó el índice de Quintana Roo y Campeche, en donde el 15.9% y 15.4% de las muertes de manera violenta fueron autoinfligidas.
Por sexo, el indicador señala que del total de muertes violentas en hombres en la entidad yucateca, el 32% correspondió a suicidios, mientras que en los decesos violentos de mujeres, la proporción fue 23 puntos porcentuales para las muertes por mano propia.
Este porcentaje de fallecimientos se ha mantenido desde 2020, aunque los años con mayores valores tuvieron lugar en 2021 y 2022, con 35.4% y 35.1%.
Yucatán, primer lugar en muertes por suidicio
Aunque en agosto pasado, el Inegi colocó a Yucatán en el primer lugar nacional, en su más reciente actualización lo ubica en un segundo puesto, pero con una tasa mucho más elevada de muertes.
Con base en el estudio que el organismo presentó el pasado lunes 8 en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemoró ayer miércoles 10, Yucatán es de nuevo el segundo lugar nacional en muertes por suicidio.
Las estadísticas muestran que registró 16.2 suicidios por cada 100 mil habitantes, apenas 0.2 décimas debajo del primer lugar que deshonrosamente ocupa en años recientes el estado de Chihuahua, con un promedio de 16.4 casos por cada 100 mil habitantes.
La tercia con más muertes de este tipo la cierra Aguascalientes, con una tasa de 14.3. En el extremo opuesto, las tasas más bajas se observaron en Guerrero (1.6), Chiapas (4.6), Baja California (5.6) y Veracruz (5.6).
En 2024, ocurrieron y fueron registradas 8,856 defunciones por suicidio en el país en personas de 10 o más años.
La tasa de 16.2 casos del año pasado es histórica, ya que es la primera vez en una década que Yucatán alcanza una tasa de muertes por suicidio con ese número.
Si se toman en cuenta los datos poblaciones de 2020, cuando el censo arrojó una población de dos millones 320 mil 898 habitantes, la tasa indicaría las muertes 377 personas.
De manera preliminar, en sus bases de datos se indica que el año pasado hubo 331 casos.
Los propios registros del Inegi indican que las otras dos ocasiones en las que Yucatán ha alcanzado mayores tasas de estas muertes por cada 100 mil habitantes ocurrieron en 2021, cuando hubo 14.5 muertes, y luego le siguió 2022, con 15.4 casos.
Yucatán sumó más del doble de la media nacional que, como informamos en su momento, es de 6.8 por cada 100 mil habitantes.
Las actualizaciones del Inegi señalan que también hubo ajustes en los números de Campeche y Quintana Roo, los cuales presentaron tasas de 10 y 13.2, que son mayores a las que dio a conocer el organismo de manera preliminar en agosto pasado, cuando indicó que sus tasas eran de 8.4 y 11.2.
En el caso de Yucatán, incrementó dos puntos su tasa, según el Inegi.
Estos datos toman contexto cuando el año pasado Yucatán contabilizó una muerte de este tipo cada 23 horas. Además, eso significa que prácticamente ocurrieron en promedio dos suicidios por cada homicidio en el Estado.
Cifra inexacta
En 2025 la situación también es alarmante. De acuerdo con los registros hechos por el Diario, por medio de notas informativas y reportes de la Policía Estatal, en lo que va del año ya se tenía cuenta de poco más de 100 suicidios, pero se calcula que la cifra es mucho mayor, porque no hay un registro de la totalidad de los casos.
Según nuestros registros, hubo cuando menos un suicidio en 31 municipios, entre los que destacan Mérida, Umán, Kanasín, Valladolid, Peto, Tizimín y Progreso, poblaciones que tienen en su haber tres o más casos.
Aunado a estos casos, las estadísticas igual muestran que hay una tendencia preocupante en las conductas de autolesiones e intentos de suicidio, como lo demuestran los datos que dio a conocer recientemente la Secretaría de Salud federal en su boletín de la semana epidemiológica número 34.
Según las cifras, 121 personas fueron atendidas por los servicios de salud debido a autolesiones con armas de fuego, objetos cortantes, ahorcamientos, saltos desde lugares elevados, así como envenenamientos por analgésicos no narcóticos, antipiréticos y antirreumáticos o drogas antiepilépticas, sedantes, hipnóticas, antiparkinsonianas y psicotrópicas.
Las atenciones por envenenamientos autoinfligidos sumaron 102 casos hasta el corte antes mencionado, mientras los casos de lesiones por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación sumaron 16 casos.
En tanto, los heridos intencionalmente por disparos de arma de fuego fueron dos y los lesionados por mano propia por objetos cortantes 59. Asimismo, la estadística señaló que una persona se ocasionó heridas al saltar intencionalmente desde un sitio elevado.
Mientras que los reportes combinados de ideación suicida e intentos ascendieron a 261 casos, de acuerdo con el organismo de salud.
El año pasado, la entidad cerró con 656 casos de lesiones y envenenamientos autoinfligidos, así como intentos e ideaciones suicidas, según el sector salud federal.
