“Yo soy la resurrección y la vida;
el que cree en mí, no morirá para siempre.” (Jn 11, 25)
Ante la tragedia ocurrida este sábado 13 de septiembre de 2025 en la carretera federal Mérida-Campeche, en el tramo Chocholá-Kopomá, en la cual tuvo lugar un accidente vial que involucró a un camión de carga, un vehículo particular y un taxi colectivo, y con la triste noticia del fallecimiento de quience personas, además de otras lesionadas; los Obispos de Yucatán, junto con todos los que conformamos la Arquidiócesis de Yucatán, externamos nuetras condolencias uniéndonos en oración por el alma de las personas fallecidas, y también encomendamos a Dios la salud de quienes resultaron heridos, haciéndonos solidarios con los familiares de las víctimas de este lamentable incidente que nos llena de tristeza.
Que Dios nuestro, Padre de todo consuelo, por intercesión de nuestra Señora de Izamal, acompañe con su ternura y su gracia a los familiares de las personas fallecidas y también de aquellos que están delicados de salud, con la certeza de que los sufrimientos de esta vida no se comparan con la gloria futura que se revelará en quienes creemos en Cristo (Rm 8, 18).
Que nuestra Madre de Izamal, interceda por ellos y por todos nosotros.
